jueves, 17 de diciembre de 2020

Ver el alma


Los espejos se emplean para verse la cara;

el arte para verse el alma

George Bernard Shaw


Hace pocos días,

nos reuníamos nuevamente,

para disfrutar de la música,

del canto, del teatro,

y de la composición.


Hay una magia en el arte,

en las industrias creativas,

en la cosecha que llega

luego de una siembra espiritual.


No hay límites para la imaginación,

no hay límites para volar,

para visitar otros mundos,

para sentir ese alimento

que llega al corazón y al alma.


Necesitamos el arte,

como necesitamos el aire,

como necesitamos comer.

Necesitamos el arte,

porque es una forma

de conectarnos y ser humanos.

Es una forma de traer

el cielo a la tierra

y llevar la tierra al cielo.


A pesar de ser tan importante,

el arte, recibe poca ayuda,

poca atención y poca valoración.

Es verdad,

los aplausos y las felicitaciones llegan,

pero no llegan los apoyos necesarios

para que el arte tenga,

un asiento en primera fila.


Hay que invertir en el arte,

hay que educar en el arte,

hay que financiar el arte.

Debemos saber y entender,

que eso cuesta, que tiene un costo,

y que ese costo ayuda,

al artista a tener una vida digna,

ayuda a que todas las industrias,

emprendimientos y servicios

que tienen que ver con el arte,

crezcan fuertes y con calidad.


Como ese espejo

que nos permite ver el alma,

el arte es vital

y su mantenimiento

es responsabilidad de todos.


Educar en el arte,

es potenciar

lo mejor de nosotros.

Seamos artistas o no,

el arte es parte

y ha sido parte de la humanidad.


El arte o las artes,

son connaturales

con la vida misma

y con el desarrollo de una sociedad.


Necesitamos cultivar 

y fomentar el arte.

Ello implica,

entre otras cosas,

invertir, promover,

financiar y pagar,

al artista, a los artistas,

a la industria creativa,

el justo precio de su trabajo.


Aquí tenemos un reto,

y un desafío:

ubicar al arte

en su verdadera dimensión

y arrimar el hombro,

para que llegue a todos,

como aquella vacuna

que esperamos cure a la humanidad

del virus maligno

que la encerró en su totalidad.


sábado, 12 de diciembre de 2020

Nos queda tu luz... a Gonzalo Zambrano Palacios

                                                 

El amor es una palabra de luz,

escrita por una mano de luz,

sobre una página de luz

Khalil Gibran


Llegó el día de tu partida.

Tu cuerpo, 

ya no estará más entre nosotros,

vas al encuentro del eterno,

vas al encuentro de la Guadalupana.


Todos guardamos,

en el corazón y en el alma,

un momento especial,

que vivimos contigo.

Todos recibimos

la impronta

del buen hacer, del saber hacer,

del saber hacerlo, del hacerlo bien.


¿Qué pasa cuando un ser de luz,

deja esta esta tierra?

Nos queda su luz.

nos queda tu luz,

y con ella iluminaremos el camino,

iluminaremos las noches eternas.


Nos queda tu luz,

como testimonio,

como ejemplo,

como inspiración.


Nada está perdido,

si tenemos referentes como tu.


Lo acepto,

nos duele tu partida,

pero nos dejas,

tu vida como ejemplo.


Yo me quedo con tu luz,

con tu recuerdo y tu sonrisa.


jueves, 10 de diciembre de 2020

Preguntas... en tiempos de campaña

La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad,

aunque se piense al revés.

Antonio Machado

La vorágine de la campaña electoral, 

toma forma y cobra vida.

Fotografías, eslóganes, promesas,

acusaciones, denuncias, falsas noticias. 

 

Las instituciones del Estado,

sobre todo, aquellas que deben velar,

por la democracia en su totalidad,

siembran dudas,

al permitir participar, 

a una serie de actores políticos,

con nulas e inexistentes

cualidades éticas y morales.

 

Aquellos que representan,

a los desgobiernos y a los tiempos

de los más oscuros momentos,

de la historia de la patria,

se autoproclaman salvadores

profundos defensores,

de la mentira, la mafia y la delincuencia,

que atracó, no sólo los fondos públicos,

sino las instituciones del Estado.

 

Hoy, se promocionan como candidatos,

algunos que representan,

a las mafias de la corrupción,

de la delincuencia y de la putrefacción.

 

Los que representan

a la corrupción,

que se llevó el dinero a manos llenas,

que inauguró obras con sobreprecios,

que aún no devuelven lo robado,

recibirán dinero del estado,

para hacer su campaña

para promocionar su discurso

de odio, miedo y desinformación.

 

¿Todos sabremos,

que el dinero de campaña,

se toma del presupuesto

general del Estado? 

 

¿Quién le dijo al candidato,

que representa al mayor grupo

de delincuencia internacional organizada,

que es el salvador de la patria?

 

¿Esta nueva campaña,

es olvidar el pasado

y entregar nuevamente el poder,

a quienes han abusado de él

y sigue abusando por doquier?

 

¿Quién juzgará a los jueces electorales,

que han permitido participar,

a grupos políticos de condición

y de actuación irregular?

 

¿Cómo desnudar,

la mentira en el discurso,

del candidato de turno,

que dice que, para mejorar,

hay que tomarse por asalto,

las leyes, los tribunales

y las instituciones del estado,

perseguir y encarcelar

a los que se han atrevido denunciar,

enjuiciar y sancionar a los pocos corrutos,

que quedaron en el país,

pues los demás escaparon?

 

¿Cómo sumar,

para reconstruir el país?

¿Cómo evitar

que el narcisismo político,

multiplique candidatos,

disminuya expectativas, 

y limite las opciones

que tiene el país,

para retomar el rumbo?

 

¿Es posible,

que, con nuestro voto,

podamos elegir,

a quienes, de verdad,

representen valores fundamentales

para la democracia: honestidad

y sentido común?

 

Allí están, 

las aves de rapiña, 

disfrazadas de candidatos,

esperando, que no pensemos,

que no reflexionemos,

que caigamos en su mentira,

que, mil veces repetida,

se la ve como una (supuesta) verdad.

 

Creo que hay muchas preguntas,

que nos permitirán llegar, ojalá,

a un análisis sincero, por el bien de la patria


jueves, 3 de diciembre de 2020

Violencia, mala costumbre


Nos acostumbramos a  la violencia , y esto no es bueno para nuestra sociedad.

Una población insensible es una población peligrosa

Isaac Asimov


Parte esencial 

de  la cultura popular,

son las costumbres.

Somos, una especie

de suma de ellas.

Es más,

son parte de nuestro orgullo,

de nuestra historia,

de nuestra memoria.


Las costumbres 

nos hacen rememorar

de dónde venimos.

Las costumbres

nos conectan

con nuestros antepasados,

con nuestras raíces,

o, al menos,

con una parte de ellas.


Las costumbres,

nos marcan.

Reaccionamos muchas veces

por lo que ellas hacen

en nuestro carácter.


No sé,

si reparamos

en sí, son buenas 

o, malas.

No sé,

si las podemos

clasificar así.


Allí están,

y son parte

de lo que somos y hacemos.


Por costumbre,

abrimos las puertas al visitante.

Por costumbre cantamos

y reímos cuando nos reunimos.

Por costumbre rezamos,

oramos y nos encomendamos

a las figuras que nuestra fe.


Por costumbre comemos,

festejamos y lloramos,

en ciertas fechas,

en ciertos momentos,

más allá de las coyunturas,

y de los apegos.


Por costumbre, también,

creemos que ciertos comportamientos,

no podrán cambiar:

que los políticos roban,

así hagan obra.

Que no importa la mentira,

porque podría ser piadosa.


Y por costumbre,

los que están en el poder,

se encargan de gastar,

todo el dinero que tienen,

y que tendrán,

en todo...

menos en lo que deben.


Creo que vivimos un tiempo,

en el que los mandatarios,

nunca llegaron a liderar nada.

Solamente pagan,

la cuenta de la agencia

que los mantiene con vigencia

en las redes sociales.


Vivimos el tiempo,

de la mala forma,

de la mala costumbre de hacer

política y servicio público:

sembrando la duda,

sembrando la discordia,

falseando los datos,

y tomándose el estado, por asalto.


Mientras los sigamos eligiendo,

entrevistando, dando voz

y haciendo caso,

esa gente, será siempre...

nuestra mala costumbre.