viernes, 18 de julio de 2014

Día de Nelson Mandela

Un hombre que le arrebata la libertad a otro es un prisionero del odio, está encerrado tras los barrotes del prejuicio y de la estrechez mental
Nelson Mandela

Hoy 18 de julio,
el mundo entero celebra
el día de Nelson Mandela,
recordando su vida,
sus momentos de tristeza,
sus momentos de alegría,
pero sobre todo su ejemplo
sus palabras y acciones
para la libertad,
para el respeto a los derechos humanos,
para el respeto de la vida.

Decía Madiba que,
a veces el peso de ser grande
recae en los hombros de una generación.
Tu puedes ser parte de esa generación,
deja que florezca,
sentenciaba el maestro.

Hoy, que miro la historia reciente,
hoy que leo la prensa,
que miro los noticieros,
que leo tantos comentarios y criterios
de lo que pasa en el país,
y también en el mundo entero,
pienso en esta generación,
y su responsabilidad de ser grandes.
Grandes en el sentido de ser responsables,
con nosotros y con el prójimo,
es decir con el presente y con el futuro.
Grandes en el sentido de no callar,
cuando la injusticia
pretende quedarse a vivir en nuestras vidas.
Grandes en el sentido de actuar,
para hacer respetar,
todos y cada unos de los derechos humanos
de nuestros conciudadanos.
Grandes en el sentido,
de dejar de ser conformistas y cómodos,
de no creernos el cuento del político de turno,
de abrir los ojos
y mirar la realidad oculta,
y comprometernos con el desarrollo de todos.

Una generación grande,
decía Mandela,
y creo que se refería,
a desterrar la violencia
como forma de vida,
a compartir la responsabilidad
de buscar juntos el progreso social.

Una generación grande,
exigía Mandela,
y una generación responsable con la política y con el poder.
Y para ello,
demostró que para cambiar un país,
no es necesario un caudillo,
sino una generación responsable
una generación comprometida con la paz.

Cuando fue presidente Mandela,
jamás pensó en su reelección,
enseñó a su gente el poder del trabajo colectivo,
el valor de asumir todos el compromiso de cambio,
de trabajar todos con tolerancia, respeto y ahínco.

Hoy,
que leo y releo,
la vida de Nelson Mandela,
hoy que el mundo libra
cruentas guerra,
hoy que los derechos humanos,
se encuentra amenazados,
hoy que la democracia en algunos países,
es una luz que se apaga.
Hoy,
pienso en esta generación

y su responsabilidad de ser grande.

Cinco D: diálogo, discusión, disenso, dirección, democracia

La mayoría de la voluntad ajena,
jamás puede llamarse democracia

No podemos olvidar:
debemos dialogar,
promover, exigir que en el país
exista un diálogo social,
un diálogo con el poder,
un diálogo político,
un diálogo entre ciudadanos,
un diálogo para el progreso,
un diálogo para el desarrollo.
Un diálogo,
que signifique sabernos escuchar,
sabernos conocer,
y sabernos entender.

No podemos permitir,
no podemos acostumbrarnos
a no dialogar.
A que las cosas se hagan,
porque alguien tiene el poder,
porque alguien tiene el dinero,
porque alguien tiene la capacidad de manipular
la realidad de las cosas,
el futuro de las personas.
No es admisible que exista convivencia,
si el diálogo es de una sola vía,
si por diálogo entendemos
un discurso permanente y a diario
de una sola vía,
de un solo sector,
de una sola persona.

Debemos promover discusiones,
que involucren a los ciudadanos,
que no olvidemos la responsabilidad que tenemos
para decir las cosas,
para inteligenciarnos de las formas
en las que la sociedad se debe gobernar,
en las que la comunidad de avanzar,
en las que el país debe avanzar.
Sin discusión,
sin discusión política en espacios parlamentarios,
ninguna legislación,
ninguna normativa,
podrá ser calificada de democrática,
ni de beneficio para todos.
Nada tiene de malo discutir,
siempre y cuando la discusión
se fundamente, se respete,
se argumente y se sea consciente
de que es una herramienta de convivencia social.

En una sociedad de iguales,
el disenso es algo natural,
¿por qué todos debemos pensar igual?,
¿por qué deben todos pensar como el poder?
¿ por qué está mal visto el que piensa distinto?
No perdamos la perspectiva
de la convivencia pacífica
entre pensamientos diferentes.
Pensar distinto al poder,
disentir con el poder,
no puede ser penado o sancionado,
como un delito de terrorismo.
Es más,
la equidad y la igualdad,
se demuestran con la tolerancia al disenso.

¿Cuál es la dirección correcta
en el camino al desarrollo?,
¿La que dicta el poder?
¿La que exige la oposición?
¿La que reclaman los sectores sociales?
O, la dirección del desarrollo nacional
sea el resultado de una suma de desarrollos,
que beneficie a todos,
sin pactos oscuros,
sin intereses de grupos
y construir democracia.

Democracia,
como gobierno de todos,
como rendición de cuentas
de los fondos públicos,
como respeto de los derechos humanos,
como separación de poderes,
como ajena a la voluntad de mayoría
e incluyente con todos los habitantes.
Democracia,
como respeto de las libertades,
como ejemplo de buenas costumbres.
No podemos permitir,
que se compare a la democracia,
como capricho de las órdenes del poder,
o como el diseño de estructuras e instituciones
que sancionan, persiguen y acosan,
a los ciudadanos por atreverse a pensar,
a dialogar, a disentir, a exigir una dirección
de progreso social.

No olvidemos los conceptos de la convivencia libre y pacífica,
no olvidemos nuestro rol de ciudadanos,
no lo olvidemos por favor,
así el poder,

día a día, busque distraernos de nuestro deber.

La sociedad multicultural

La democracia no es únicamente un conjunto de garantías institucionales, una libertad negativa. Es la lucha de unos sujetos, en su cultura y su libertad, contra la lógica dominadora de los sistemas.
Alain Touraine
Descubro al filósofo y pensador francés
Alain Toraine.
Leo sus pensamientos y tesis,
y empiezo a identificarme con ellas.
Reclama una ciudadanía responsable,
proclama una libertad absoluta de conciencia.
Critica al Estado absolutista,
al poder absoluto,
al caudillo y su mundo.

Nos habla,
en una de sus obras,
de la sociedad multicultural,
y nos recuerda que
uno de los fundamentos de la democracia
es el reconocimiento de la diversidad.
Sólo podemos vivir con nuestras diferencias,
si nos reconocemos mutuamente
como sujetos diferentes.
Esto es fundamental,
en un estado de derecho,
en una democracia real,
si tenemos en cuenta que ello implica:
dejar de lado,
abandonar un modelo nacionalista “democrático”
que impone, en nombre del progreso y la ley,
las mismas reglas y formas de vida para todos.
El Estado asume el modelo de felicidad ciudadana,
el modelo de hacer sus negocios,
su salud, su educación,
sus costumbres, su pensamiento,
su manera de ser y de actuar.
Lo contrario,
lo supuestamente minoritario
se considera arcaico,
es una especie de estado humano inferior,
que merece rechazo,
que es penalizado,
que debería estar prohibido.

Poco a poco,
llega el miedo a pensar en contrario,
la gente llega a pensar que incluso es pecado.
El poder sacrificándose tanto
por diseñar y planificar tu vida
y tu le pagas con críticas y preguntas
sobre si esa es una democracia impuesta
o una democracia elegida.

Somos una sociedad multicultural,
y esa es nuestra riqueza,
ese es nuestro valor
ese debe ser nuestro motor.
Porque debemos aprender a convivir
con las diferencias de opinión
y dejar de dar la razón al poder
solamente porque este “nos da de comer”.

La sociedad multicultural
es y debe ser,
la antítesis del estado único,
de estado uniforme
ante el cual te debes arrodillar
y no preguntar, siempre callar.

La sociedad multicultural,
debe ser la respuesta ciudadana,
la respuesta responsable
a la democracia de imposición
a la democracia disfrazada,
a la legislatura de mano alzada,
al poder por el gusto del poder.

Como siempre,
esto requiere esfuerzo,
renunciamiento a intereses personales,
pensar y actuar por el prójimo,
decir lo que se debe hacer y hacerlo.

¿cuántos están dispuestos?

jueves, 26 de junio de 2014

Un abrazo

Lo que necesito es un abrazo,
de aquellos que me alejan del mundo,
de la pena y el sufrimiento.
de aquellos que me llevan al cielo... contigo.

Un abrazo,
que despierta en mi el deseo,
de no soltarte jamás,
de pegarte a mi cuerpo,
de ser uno hasta la eternidad.

Un abrazo
que detenga el tiempo,
que ilumine este sentimiento
de amor y de paz.

Necesito un abrazo,
más no uno cualquiera,
quiero tenerte aquí cerca,
y abrazarte por toda la eternidad.


La vida

Se que la vida
es más dolor que alegría,
pero son esas alegrías,
las que nos dan vida.

Alegrías de un segundo,
alegrías de un minuto,
que hacen de este mundo,
un espacio para vivir.

Tu puerto

Te miro a lo lejos,
sentada sobre la cama,
mirando un lado vacío,
llenando ese lado,
de recuerdos intensos,
de suspiros y besos,
de caricias y jadeos.

Te miro a lo lejos,
y cuento las horas para volver,
a tus brazos y a tus besos,
a tu tiempo...
a tu puerto.

Agua y ley

"Olvidamos que el ciclo delf agua y el ciclo de la vida son uno mismo".
Jacques Y. Cousteau.

Leía hace poco,
que la Asamblea Nacional,
tardó tres horas en aprobar,
la nueva legislación,
que regulará el recurso agua.

Asumo,
porque lo ignoro,
que hubo el debate y análisis correspondientes,
que los asambleístas,
responsablemente,
se asesoraron de expertos,
consultaron con colectivos sociales,
con sus votantes,
con organizaciones de base.

Asumo que nuestros asambleístas
pidieron estudios
sobre el uso del agua,
sobre el mal uso de agua,
sobre la situación del agua,
en los diversos sectores del país.

Supongo que para legislar en tres horas,
los asambleístas conocían
la realidad de agua en nuestros días.
¿Cuánta agua tenemos,
cuánta agua necesitamos tener?
¿Cuánto se debe pagar por el agua?
¿Qué pasa si el servicio no es el óptimo?.

Supongo que nuestros asambleístas,
votaron por la nueva ley
porque eso es lo que necesita el país,
y no un partido político es especial.
Porque esa ley beneficia a todos por igual,
y no solamente al deseo o idea de una sola persona en especial.
Nuestros asambleístas aprobaron, en tres horas,
no un tema coyuntural,
sino la legislación de un recurso natural
fundamental para la vida del país,
para la vida de las personas del país.

Quiero pensar que esta ley,
contribuirá a proteger y cuidar el agua,
que contribuirá a que el agua llegue a todos
con los mismos niveles de calidad,
que ayudará a la preservación de fuentes de agua,
que apoyará la educación ambiental
como herramienta de sensibilización sobre el agua y sus usos.
Espero que esas tres horas de discusión,
hayan permitido a todos los asambleístas
escuchar las diversas posiciones,
las diversas visiones sobre el agua.

No quisiera pensar
que la ley crea indiscriminadamente
nuevas instituciones burocráticas,
nuevos espacios para trabajo de burócratas,
controles gubernamentales,
y gastos de recursos de manera innecesaria.

Espero que esta ley no sea,
la demostración burlesca,
de una legislatura,
que aprueba sin pensar,
que legisla sin hablar,
que regula sin cesar.

Aspiro que hayamos legislado sobre el agua,
con el respeto que se merece
un recurso que nos da la vida.