viernes, 23 de octubre de 2026

No es normal

La costumbre de ver el mal nos hace perder la capacidad de asombrarnos y, 

eventualmente, la capacidad de actuar

De inspiración humanista

No es normal,

no puede ser normal,

no puede ser

que nos acostumbremos,

sin saberlo,

sin quererlo

a creer 

que nada se puede hacer

ante un entorno de inseguridad.


Normal e inevitable,

parecen ser

dos palabras que acompañan

el día a día de una vida,

que mira, aún con asombro, (ojalá)

como aquellos desgraciados

criminales, delincuentes,

malhechores y demás

adjetivos necesarios,

amedrentan, asaltan, roban,

amenazan, extorsionan,

hieren y matan,

a una sociedad

que asiste día a día,

a situaciones como estas,

que con el paso del tiempo,

se vuelven parte de la vida.


¿Vida?

¿Esto se puede llamar vida?

¿Bucar la forma de vivir

encerrados, sobreprotegidos,

armados, aterrorizados

frente a una ola criminal

que no se detiene ante nada?

¿Vida?

¿Se puede llamar vida,

al ejercicio de la política,

que ha decidido vivir

una eterna lucha del poder

sin alcanzar a atender

las básicas, mínimas

y fundamentales necesidades humanas?

No es normal,

no puede ser normal.

Me niego a aceptar,

que la inseguridad sea normal,

que la corrupción sea normal,

que la guerra sea normal,

que la ignominia sea normal,

que lo anormal, sea normal.


Las cosas por su nombre,

y los hechos por su contexto.

Somos los ciudadanos,

los que tenemos el derecho,

la obligación y el reto,

de evitar esta indiferencia moral,

esta agonía de la sensibilidad.


Las formas, no violentas,

están,

pero todas requieren actuar,

comprometerse, ser honestos

y además coherentes,

y, sobre todo,

sensibles y dispuestos

a poner en su puesto,

a la dignidad de la humanidad.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Roberto : Si nos escondemos, si nos dejamos amedrentar, si permitimos que otros decidan por nosotros , mejor esperemos en un rincón lo que nos sobrevendrá. La vida es de los seguros en sí mismos, de los que con dignidad marcan el rumbo de su vida.