Y nuevamente,
llega la sensación,
y la realidad
de las habitaciones vacías,
del amor que duele,
de ilusión incierta,
y de un futuro que acaba.
Y nuevamente,
llega la sensación,
y la realidad
de las habitaciones vacías,
del amor que duele,
de ilusión incierta,
y de un futuro que acaba.
Este es el día,
este es y será tu día.
El día en el que aquella (hermosa) rosa,
se tatuó, para siempre,
en mi corazón
Y a mi jardín regreso,
cuando hay sol,
cuando hay viento.
Cuando lloro,
cuando río,
cuando sufro,
cuando estoy tranquilo.
Y a mi jardín regreso,
para ver, para recordar,
a la flor más hermosa,
aquella que me enseñó
que la belleza está,
en la dualidad
del pétalo y la espina,
del brote cuando nace
y que el tiempo marchita,
pero sobre todo
de la belleza
de su vida
y de su existencia infinita.