viernes, 25 de septiembre de 2026

S.25.1.26.

Del encuentro,

lo que queda,

es el recuerdo,

y el efecto que produce,

cada vez que se lo evoca.

S.25.26.

Voces, historias y risas.

Espejos, rostros y tiempos.

Trajes, diseños y maquillajes.

Todo, antes de que la obra

pueda empezar su viaje.

Juventud

La juventud se vive sin saber qué significa,

eso forma parte de su esencia

Elvira Lindo


Hoy se usa

una serie de adjetivos

para describir

eso que llamamos juventud.


Por desgracia,

en su mayoría,

los adjetivos tienen que ver

con debilidad, desconocimiento,

imprudencia, irresponsabilidad,

inmadurez, desenfoque

y otras tantas palabras más.

De tanto repetirlo,

nos convencemos de ello,

y lo peor es que,

corremos el riesgo,

de convencer a los jóvenes

de algo que no son.


Más allá de los matices,

y de los casos,

por diversas razones y motivos

he convivido este tiempo con jóvenes

en diversos momentos...

todos intensos.


Y, la verdad,

he encontrado miradas,

palabras, criterios,

acciones, pensamientos,

deseos, anhelos,

reflexiones y comportamientos,

que me hablan 

en un lenguaje que había olvidado

y que me dicen que la juventud

es muchas cosas

y también es esperanza,

y ganas de hacer 

de una forma diferente.

Voces que piden espacios,

 y acciones sin mala fe.

Una esperanza que se gesta,

una vida que quiere florecer.


Y pienso que debemos aprender,

cuanto antes,

a escucharnos, a apoyarnos,

a crear colaborativamente, 

a no dejar a nadie de lado 

y actuar sin esperar tanto permiso

peor aún, validación social.


Y eso es un ejercicio intergeneracional,

desde que naces, hasta que te vas.


De esa forma,

se pueden comunicar,

cuidar y colaborar,

contextos generacionales,

que corren el riesgo de

quedarse en la crítica

y no en la comprensión.


De esa forma,

podremos tener

una juventud que construya,

se realice, se proyecte

y sea digna.




jueves, 24 de septiembre de 2026

S.24.26.

Cuando compartes,

dejas una parte de ti,

en las historias 

y en los corazones

de los que te escucharon.

S.24.1.26.

El camino se nutre,

de noches y días,

donde no todos avanzan

al mismo ritmo,

ni con el mismo ánimo.

Algunos pausan,

otros dan media vuelta,

varios reniegan,

hay quien ríe,

otro llora,

muchos colaboran,

otros tantos asechan,

y hay quienes atentan.


Es así,

es el camino,

y en el caminar aprender,

qué tipo de caminante quieres ser.