viernes, 13 de marzo de 2026

M.13.26.

Pequeñas y constantes acciones,

enfocadas al bien común,

a la paz mental y a la paz social.

Pequeñas y constantes acciones,

de personas comunes,

harán frente a la oscuridad y al caos.


Juicios paralelos

La muchedumbre es juez despreciable

Cicerón


Uno de los principios

de un estado de derecho,

que tiene que ver con la persona,

es la llamada presunción de inocencia.

Dicho de otra manera:

la condición de inocencia

de un ser humano,

es connatural con el hecho de ser persona.

Somos inocentes, 

hasta que se demuestre,

mediante un debido proceso,

de que debemos responder

por alguna falta o delito.


A pesar de ello,

a pesar de esto,

la historia registra

una innumerable serie de juzgamientos

a personas de todo tipo

de toda condición 

que fueron juzgadas

vilipendiadas y sancionadas,

por todos, menos,

por la autoridad competente.

A esto se llama,

un juicio paralelo,

cuando el enjuiciamiento

nace del público, de los medios,

o de toda fuente ajena a los tribunales. 


En el juicio paralelo,

quien declara culpable o inocente,

 a una persona, 

son los medios de comunicación,

las redes sociales, 

y una parte anónima o no,

de la llamada

opinión pública.

Esta declaratoria,

llega mucho antes 

que cualquier sentencia

de un juez o tribunal,

pues “la gente” busca,

espera y hasta necesita

una respuesta rápida,

hechos impactantes,

voces acusatorias,

un culpable, 

un nombre, un acusado,

alguien a quien señalar,

y en algunos casos,

alguien a quien desear la muerte.

No es menos cierto,

que también es un derecho,

el pedir y preocuparse,

porque la administración de justicia,

cumpla con su rol

y que el debido proceso logre

encontrar al culpable

y que éste,

pague su pena,

conforme a la ley y la norma.

Pero ese derecho,

no puede ser jamás

un juicio paralelo.


La peligrosa costumbre,

de convertirnos en juzgadores,

en alimentarnos 

de juicios paralelos,

nos puede llevar a olvidar

los elementos básicos

del sentido común,

del sentido de la humanidad,

y de los elementos constitutivos

de la dignidad.


El fin, no puede jamás,

justificar los medios.



miércoles, 11 de marzo de 2026

M.11.26.

Algunos se encuentran

consigo mismo.

Otros, 

se convierten,

una y otra vez,

en alguien distinto,

mientras pasa la vida.

martes, 10 de marzo de 2026