¿Pierdes o aprendes?
¿Cómo te miras, cómo te ves?
¿Qué haces con ello?, una y otra vez
Lo que parecía
el final de la cumbre,
no era otra cosa,
que un nuevo inicio.
No eres el mismo,
al regreso de aquel camino.
Y aquel camino,
no será el mismo,
cuando regreses a él.
La niñez y la inocencia,
con el tiempo,
pasan y en muchos casos,
hasta se olvidan.
Y no olvides,
cada día
construir aquel refugio,
tan necesario para vivir.