La brutal sensación,
que da al cuerpo,
un abrazo, intenso y perfecto.
“Mens sana in corpore sano”
Juvenal
Poeta latino
En estos momentos,
el mundo asiste
y está pendiente
de lo que se llama:
mundial de fútbol.
El deporte y la pasión,
se funden y se confunden,
en el maremagnum
de los anuncios publicitarios,
de la intromisión de la política
en la práctica deportiva,
y de la deformación
del negocio deportivo,
como actividad excluyente,
inhumana, contaminante
y alejada del concepto como tal
del deporte y de la actividad deportiva.
Los niños,
en el mundial y luego de él,
sueñan y buscar ser
igual a sus héroes.
Y juegan y jugarán
en diversas condiciones:
buenas, malas o peligrosas.
Pues el deporte,
la práctica deportiva,
también sufre de inequidades.
Si los deportistas de élite,
en sociedades como las nuestras,
no cuentan con apoyos estatales,
peor aún los otros deportistas,
en formación y con las condiciones
de hacer del deporte
una forma de vida.
Ni se diga,
las condiciones que vive,
un deporte no profesional,
los espacios de práctica deportiva,
las áreas verdes,
o las condiciones necesarias
para cultivar una mente sana.
Las cifras no mienten,
el deterioro de la salud física
y de la salud mental,
en la generalidad
de nuestra población,
es algo que nos debe preocupar.
Invertir en la práctica deportiva,
en los espacios, en las condiciones adecuadas,
nos permitirá sumar esfuerzos,
en este ideal de transformar
una sociedad que siente la asfixia,
a una sociedad que siente
que puede hacer frente
a lo que el día a día
le tiene preparado en su vida.
No me hables de razones,
déjame con mis emociones,
-dijo el corazón-
lleno de deseo y de amor.
Toma estas letras,
haz con ellas lo que quieras.
Toma estas letras,
que juntas dicen todo,
y solas, también hablan.
Toma estas letras,
y escribe tu propio mensaje,
lo que tu corazón dicte,
lo que tu alma sienta,
lo que tu piel desea.