No tengas miedo, le dijo,
y si el miedo insiste en quedarse,
lo dividimos para dos, agregó.
No tengas miedo, le dijo,
y si el miedo insiste en quedarse,
lo dividimos para dos, agregó.
Los liderazgos inspiran,
para bien o para mal.
Los líderes
deberían estar conscientes de ello.
Conciencia que les juzgará,
para bien o para mal.
Pasó de querer
que los días terminaran cuanto antes,
a desear, con todo su corazón,
que la vida siga,
que no termine el día,
porque sentía
que se le iba la vida.
Una parte del corazón
siempre tendrá motivos
y razones suficientes,
para llorar,
para llorar siempre.