viernes, 29 de mayo de 2026

MY.29.26.

Hay presencias,

que son conversaciones eternas.

Hay ausencias,

que son eternos recuerdos.

Hay recuerdos,

que son parte de toda

o de una parte de la vida.

Anomia: un enemigo silencioso y fuerte

Los miembros de esta generación tendremos que lamentarnos no solo por las palabras y los actos odiosos de las malas personas, sino por los clamorosos silencios de las buenas 

Ken Follett


La violencia tiene muchas caras,

muchas formas y prácticas.

En muchos de los casos,

es parte de lo que somos,

de lo que pensamos,

de cómo nos comportamos.


Es muy preocupante

observar que la falta de respeto

a normas básicas de convivencia,

es parte ya del día a día,

ni se diga de la falta de respeto

a la persona y a su dignidad.

Lo damos por hecho,

decimos que es una realidad,

lo asumimos y nos convencemos

de que ante ello

no hay nada que hacer.


Aquellas pautas de urbanidad,

de buenas costumbres,

han dejado de estar,

en la forma y en el actuar

de una buena parte de la humanidad.

En algunos casos,

hasta se desconocen,

porque se dejaron de practicar

y sin conocimiento

se pierde la conciencia

de su necesidad, de su importancia,

y de lo fundamental que resultan,

para una convivencia,

no sin conflictos,

pero sin violencia ¡seguro!


La cultura de la legalidad,

es la gran víctima de la anomia,

de este fenómeno que nos convierte

en sociedades cómodas,

mientras no nos afecten los problemas,

o mientras nos beneficiamos

-de algo-

así no se beneficien otros.


La anomia,

nos convierte, en silencio,

y de forma constante,

en sociedades conformistas,

indiferentes, ignorantes 

(con tanta información

y con tan poca o ninguna reflexión),

endebles, miedosas

y al final mediocres.


Al final,

el único final es

el que nos escriben otros,

es lo que deciden otros,

es lo que pronostican,

predicen y apuestan

los que estan en el poder del poder.


Al final,

nos llegamos a convencer,

de que no hay nada que hacer

y que lo mejor será

ser parte del todo,

que en principio criticábamos

y rechazábamos,

pero que hoy nos parece

que es lo que cabe hacer.


Al final, 

la ecuanimidad inteligente,

el sentido común, la esperanza,

la inspiración, la buena fe 

y las buenas costumbres,

dejan de ser necesarias,

dejan de importar,

cuando en realidad

son las más importantes

y son el camino para dejar atrás

a esta anomia que nos agobia.



miércoles, 27 de mayo de 2026