Escucharse,
es un ejercicio de vida.
Pudo descubrir,
aquella puerta
que llevaba al lugar
donde podía vivir,
su propia vida,
su propia libertad.
Un lugar,
donde era la diosa,
de su propio arte.
Cada tiempo puede ser,
el más violento,
el mejor,
el más triste,
el de mayor impacto.
Algo para el olvido,
algo para el recuerdo.
Cada tiempo es,
los ojos que lo ven.
La educación es
el ejercicio de ajustar el método,
de acuerdo al tiempo
y también a las personas.