La prueba para saber si puedes o no hacer un trabajo
no debería ser la organización de tus cromosomas
Bella Abzug
Las fechas nos permiten,
celebrar, recordar,
conmemorar un hecho,
un anhelo, un deseo,
un momento,
que pasó, que debe pasar, que pasará
o que… quizá, no se deba repetir
¡jamás!
El día internacional de la mujer,
es también un momento,
para leer, reflexionar
y sobre todo actuar,
en torno a hechos y cifras
que nos llevan a concluir,
que aún falta, que aún nos falta trabajar,
para poder llegar
a ese humano anhelo
llamado igualdad.
11 mujeres,
son asesinadas al día
en América Latina,
en razón de su condición de mujer.
Una de cuatro mujeres,
al día de hoy,
en edades comprendidas
de los 15 a los 49 años,
han sido violentadas
física o sexualmente,
por alguien a quien llaman “pareja”.
Un veintiún por ciento
de las adolescentes,
entre los 15 y los 19 años,
han sufrido violencia
por su pareja, antes de cumplir
sus 20 años de vida.
118 millones de mujeres,
se encontraban en situación de pobreza en 2020,
aumentando su vulnerabilidad.
Y la tasa de participación laboral femenina
cayó al 46% en 2020,
comparado con el 69% de los hombres.
Casi un treinta por ciento
de las mujeres de la región
no cuenta con ingresos propios.
Pero las mujeres realizan
más del doble de trabajo doméstico
y de cuidado no remunerado
que los hombres.
Además, el 93%
del trabajo doméstico remunerado
es realizado por mujeres.
Se estima
que se necesitarán 47 años
para lograr la igualdad
de representación en los parlamentos nacionales
y 140 años para alcanzar la igualdad
en puestos de liderazgo y poder.
La inseguridad alimentaria,
afecta casi a un 41% de mujeres.
En fin,
las mujeres continúan siendo
el pilar de la fuerza laboral
y de cuidados en la región,
luchando contra las brechas estructurales de género,
que incluyen una brecha salarial
donde pueden ganar hasta un 19% menos
que los hombres por el mismo trabajo.
Aún falta mucho,
a pesar de los esfuerzos,
a pesar de las acciones,
falta mucho,
no podemos perder
la conciencia y el compromiso.