Luz de luna,
ilumina aquel camino,
de unos pasos perdidos,
que llevaron,
alguna vez,
al mismísimo infinito.
Y llega el día,
en el que la muerte llama a tu puerta.
No hay más,
solo queda tu testimonio de vida,
que es a la vez,
lo que viene luego... de la muerte,
y lo que da nueva vida.
No tengas miedo, le dijo,
y si el miedo insiste en quedarse,
lo dividimos para dos, agregó.