Llevar presente el sabor,
y también el amor.
Eso es un recuerdo.
Los placeres,
cambian de sabor (y de color),
con el paso del tiempo.
Te voy a comer, le dijo.
Y no era el Lobo,
ni ella, Caperucita .
Se preguntaba…
¿qué hacer con sus errores?,
hasta que logró cambiar la pregunta:
¿cómo, aprender de ellos?
No busques ser un súper héroe,
trabaja para ser, alguien normal.