Cuánta paz hay,
en la solidaridad.
Seguir, a pesar de los pesares.
Que la tristeza,
no eche raíces
y que la confianza crezca,
en medio de las adversidades.
Nunca estás preparado,
para ciertos golpes de la vida.
Pero puedes prepararte,
para saber pausar, procesar el golpe,
convertirlo en parte de ti,
y seguir el camino.