viernes, 16 de octubre de 2026

Adaptación Edónica

La verdadera felicidad es disfrutar del presente, 

sin la dependencia ansiosa del futuro

Séneca 

Hay una particular forma

de llevar la vida,

los retos y las cosas,

que puede llevarnos a asumir

que somos más felices por tener más, 

y volvernos dependientes 

de estímulos cada vez más altos,

para sentir lo mismo,

para tener esa sención

de felicidad.


Esto se llama,

o lo llaman: adaptación hedónica.

Acostumbrarnos rápido,

a lo que consideramos bueno

y querer siempre más,

querer sentir siempre, ese estímulo

de buscar para tener

y con ello creer,

que es la forma, única, de caminar

por las rutas

de este mundo singular.


Al final, 

no está mal querer más,

porque ese deseo

nos impulsa al progreso,

y adaptarnos a un estado nuevo,

evita que vivamos 

en permanente picos

de alegría o tragedia.


En donde deberíamos

poner cuidado y atención,

es al llamado fenómeno

cinta de correr hedónica,

que no es otra cosa

de vivir la vida,

sin descanso alguno

persiguiendo

aquellos estímulos externos

que nos hacen sentir

esa sensación de satisfacción.


No hay soluciones mágicas,

para evitar esa cinta

que puede ser peligrosa,

pero si podemos activar 

algunas herramientas

que nos permitan

disfrutar de otra forma

aquello que logramos,

aquello que tenemos,

con más calma, con más paz.


Ser gratos con lo que tenemos,

y con el proceso que significó

tener lo que poseemos.

No es necesario tenerlo todo,

vivir momentos de privación,

pone nuestros pies en la tierra,

y reinicia el umbral del placer.

Centrarnos en la experiencia,

no en el objeto, en lo material,

en lo compartido, en lo natural,

es probable, muy probable,

que allí encontremos 

una muy natural… felicidad.


No hay comentarios: