En mi equipaje,
viaja siempre,
la luz de tu sonrisa,
la fuerza de tu abrazo,
y el sabor,
de tu amor sincero.
En mi equipaje,
viaja siempre,
la luz de tu sonrisa,
la fuerza de tu abrazo,
y el sabor,
de tu amor sincero.
Llegaron a creer,
que eso de las orgías,
los abusos del poder,
la podredumbre de una clase
que secuestra la política,
eran cosas de la historia…
de aquellos despiadados romanos,
de los bárbaros, de los salvajes,
y no de ahora.
(Cuán equivocados estaban,
cuán equivocados están,
cuán equivocados estamos)
Rutas, viajes y caminos,
todos llevan a destinos,
finales o transitorios,
destinos igual.
Destinos como sinónimo
de lejanía,
de aprendizaje,
de evocación,
de meta, de realización,
de desprendimiento,
de alejamiento,
de cercanía.
Destinos,
como sinónimo de cambio.
Y entonces llega la noche,
que te trae el resumen
de aquellas horas del día,
que esculpieron en tu corazón
instantes, momentos y tiempos,
tan infinitos
como el cielo mismo y sus estrellas.
No hay nada
tan estable como el cambio
Bob Dylan
En un corto intercambio,
de saludo y mensajes,
un amigo muy querido,
a quien la vida,
llevó dejos de su tierra,
me decía con congoja,
que la vida nos pasa,
que la vida nos ha pasado,
y con ella, inevitables cambios.
Y que ese ayer que añoramos
es cada vez más lejano,
y que ya nada podrá ser
lo que algún día fue,
en la forma que fue.
Vista así,
la vida y la realidad,
es injusta, dolorosa,
y por demás inhumana.
La conversación continuó,
y aunque no fue muy extensa,
nos dio tiempo para mirar,
la vida desde otra perspectiva:
vivirla en sus horas y sus días.
Vivirla porque ningún día
es como el anterior,
y los cambios suceden,
queramos o no,
nos lo propongamos o no.
Es verdad,
que hay en el pasado,
un recuerdo añorado,
la presencia de los hoy ausentes,
la inocencia, la imprudencia,
la impericia.
Y hablamos al final,
en ese corto diálogo
de que somos
la suma de cambios,
conscientes o no.
La suma de cambios,
internos y externos,
que dejan huella,
a veces imperceptible,
otras que marcan la vida.
Finalmente,
en ese sentido,
ante el cambio,
ante el camino,
ante lo vivido
y lo que se podrá vivir,
que el equipaje
material y espiritual,
se ligero, sea el necesario,
porque el peso al caminar,
se incrementa con el tiempo,
los años y el pasado.