Vive como si nunca fueras a morir
y morirás como si nunca hubieras vivido
Este día no hay quejas,
quizá alguna molestia,
pero que se puede callar.
Han pasado los días,
que el calendario dispone,
deban pasar,
y muere el viejo año,
y nace de inmediato,
uno nuevo,
listo para estrenar.
Este día por tanto,
no hay reclamos,
si son necesarios,
ya vendrán solos,
cuando deban venir.
Este día es mejor,
hablar –quizá-
no del pasado,
que no lo podemos cambiar,
sino de presente,
que pueda influir
sobre el futuro,
un futuro incierto,
sobre el que podemos
decir y hacer tanto.
Este día,
a manera de testamento,
el año que termina nos deja
la oportunidad cierta,
de intentar no repetir,
los errores que nos hagan sufrir.
El año viejo nos deja,
una nueva oportunidad,
para poder perdonar,
si antes no lo hicimos.
Para poder amar,
y demostrarlo con acciones.
Para poder cambiar,
lo que nos desagrada,
de nosotros y de la vida.
Para poder abrazar,
y no arrepentirnos luego,
de no haberlo hecho.
El año nuevo,
huele a fresco,
a pizarra vacía,
a cuaderno por estrenar,
a inocencia y alegría,
a oportunidad y a vida.
El año nuevo,
es un buen momento,
de intentar cada día,
ser personas,
ser mejores personas,
aceptar los errores,
los propios y los ajenos,
y ser verdadero ejemplo,
de obrar inspirados
en lo más sublime,
en lo más grande,
que nuestro corazón conozca.
que nuestro corazón evoca.
El año viejo termina,
y me quedo,
no con sus días tristes,
-que fueron muchos-
sino con aquellos,
que dejaron en mi,
una mínima enseñanza,
para poder vivir,
y no morir en el intento.
Es verdad…
cuántas caídas,
cuántos errores,
pero si no fuera por ellos,
la vida, no sería vida,
y este transitar por el mundo,
no tendría sentido.
Año viejo gracias,
por las alegrías y las desgracias.
Año nuevo,
contigo, recién empieza el trayecto,
contigo -espero
caminar cada vez más,
hacia mi soñado proyecto.
sábado, 31 de diciembre de 2011
domingo, 25 de diciembre de 2011
Que la navidad fuera
El bien de la humanidad debe consistir en que cada uno goce al máximo de la felicidad que pueda, sin disminuir la felicidad de los demás.
Aldous Huxley
Que la navidad fuera,
un sentimiento permanente,
de deseos buenos,
y de buenas acciones.
Que la navidad fuera,
lo que decimos
que debería ser:
momentos de paz en familia,
abrazos a los buenos amigos,
un gracias permanente,
una esperanza creciente.
Que la navidad fuera,
una permanente búsqueda
de aquello que nos hace felices,
de aquello que nos llena,
de aquello que nos enamora,
de lo que nos inspira,
de lo que nos motiva.
Que la navidad fuera,
un renacimiento,
del amor propio,
del amor al prójimo,
y de la libertad
frente al mundo del consumo.
Que la navidad fuera,
algo que se anhela,
porque trae cosas buenas.
Y no que se aborrece o teme,
porque gastas mas de la cuenta,
porque te engañas por horas,
o por ciertos momentos,
y regresas luego a una realidad,
a una rutina cansina,
a un vacío en el alma,
a una tristeza que mata.
Que la navidad fuera,
el mejor de nuestros deseos,
el mejor de nuestros anhelos,
un sentimiento eterno,
que nos motive a levantarnos
y caminar con firmeza,
y enfrentar los problemas.
Que la navidad fuera,
hacia adentro,
hacia el alma,
así no habrían desamparados,
porque todos recibirían,
lo que su corazón necesitaría.
Que la navidad fuera,
el renacimiento de la verdad,
en las acciones y en las bocas,
de mujeres y hombres.
Que la navidad fuera…
que la navidad fuera lo que no es ahora,
ni lo que será mañana,
si seguimos preocupándonos,
por el bienestar del bolsillo,
porque seremos siempre tristes,
ya que anhelamos y anhelaremos
los bienes materiales,
como símbolos de la felicidad eterna.
Que la navidad fuera,
lo más sublime que sus corazones quieran.
Que la felicidad, cada día,
se encuentre mas cerca,
de ustedes y de los que aman.
Aldous Huxley
Que la navidad fuera,
un sentimiento permanente,
de deseos buenos,
y de buenas acciones.
Que la navidad fuera,
lo que decimos
que debería ser:
momentos de paz en familia,
abrazos a los buenos amigos,
un gracias permanente,
una esperanza creciente.
Que la navidad fuera,
una permanente búsqueda
de aquello que nos hace felices,
de aquello que nos llena,
de aquello que nos enamora,
de lo que nos inspira,
de lo que nos motiva.
Que la navidad fuera,
un renacimiento,
del amor propio,
del amor al prójimo,
y de la libertad
frente al mundo del consumo.
Que la navidad fuera,
algo que se anhela,
porque trae cosas buenas.
Y no que se aborrece o teme,
porque gastas mas de la cuenta,
porque te engañas por horas,
o por ciertos momentos,
y regresas luego a una realidad,
a una rutina cansina,
a un vacío en el alma,
a una tristeza que mata.
Que la navidad fuera,
el mejor de nuestros deseos,
el mejor de nuestros anhelos,
un sentimiento eterno,
que nos motive a levantarnos
y caminar con firmeza,
y enfrentar los problemas.
Que la navidad fuera,
hacia adentro,
hacia el alma,
así no habrían desamparados,
porque todos recibirían,
lo que su corazón necesitaría.
Que la navidad fuera,
el renacimiento de la verdad,
en las acciones y en las bocas,
de mujeres y hombres.
Que la navidad fuera…
que la navidad fuera lo que no es ahora,
ni lo que será mañana,
si seguimos preocupándonos,
por el bienestar del bolsillo,
porque seremos siempre tristes,
ya que anhelamos y anhelaremos
los bienes materiales,
como símbolos de la felicidad eterna.
Que la navidad fuera,
lo más sublime que sus corazones quieran.
Que la felicidad, cada día,
se encuentre mas cerca,
de ustedes y de los que aman.
martes, 20 de diciembre de 2011
Letras
Esta pluma maldita,
que me arrastra,
que me invita,
a contarle la pena,
y las alegrías.
Que no me deja tranquilo,
ni un minuto del día,
ni una hora de las noches,
que extraño contigo.
Esta pluma maldita,
que espera mi pena,
para seguir viviendo,
para sentirse con vida,
para atormentarme la existencia.
que me arrastra,
que me invita,
a contarle la pena,
y las alegrías.
Que no me deja tranquilo,
ni un minuto del día,
ni una hora de las noches,
que extraño contigo.
Esta pluma maldita,
que espera mi pena,
para seguir viviendo,
para sentirse con vida,
para atormentarme la existencia.
Labios
Son esos labios que quiero comer,
son esos besos que quiero beber.
Es ese cuerpo que quiero tener,
es un deseo el que marca mi piel.
son esos besos que quiero beber.
Es ese cuerpo que quiero tener,
es un deseo el que marca mi piel.
Entierro
Asisto al entierro,
de una parte de mi vida,
y me doy cuenta,
con dolor sincero,
que era una vida querida,
una vida, que dejé de vivir poco a poco,
pero que la llevo en el alma.
Asisto al entierro,
y solo yo,
me doy cuenta de ello.
Quizá piensan
que no me divierto,
cuando la verdad…
es que estoy muriendo por dentro.
de una parte de mi vida,
y me doy cuenta,
con dolor sincero,
que era una vida querida,
una vida, que dejé de vivir poco a poco,
pero que la llevo en el alma.
Asisto al entierro,
y solo yo,
me doy cuenta de ello.
Quizá piensan
que no me divierto,
cuando la verdad…
es que estoy muriendo por dentro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)