viernes, 4 de julio de 2008

a Ingrid


Dejas atrás la cárcel maldita,
dejas atrás la mano que secuestra,
dejas atrás parte de tu vida,
dejas al monstruo,
sangrar por la herida.

Y naces de nuevo
y ves la vida con distinta medida,
te das espacio para el perdón,
pides perdón a la persona herida.

Es una luz, la libertad anhelada,
un renacer, un regalo de Dios,
parecías perdida.
Ilumina tú a los que necesitan,
hazles saber que la ilusión
nunca termina.

Violencia


Violencia: la que engaña,
con suave melodía
agradable y calma,
pero tras esa mentira,
solo abusos,
corrupción sin sentido.

Violencia: te disfrazas y bailas,
con quienes te cubren,
con quienes atrapas,
y son ellos: marionetas de hojalata,
las que te dan el nombre
de democracia sensata
y legislan y disponen
el destino de la Patria,
el sentido de la Ley,
el porcentaje de la estafa.

Violencia: tras un velo blanco bailas
como doncella sagrada,
a la cual nade topa,
pues sus manos mancha,
mas tras el velo sagrado
se encuentra reflejada
la función pública barata,
la compra de votos,
la compra de electores,
para ella solo somos
carne de cañones,
alguien a quien engañar,
alguien que debe votar,
y con eso sobra y basta,
pues la violencia es violenta
con el estudio y el razonamiento,
con la protesta y el levantamiento,
que buscan equidad e inclusión,
riqueza para todos o…
al menos…
pan en los estómagos.

Y… es que…
poco pedimos
y quizá es la culpa
y maldición,
pues dejamos
a los violentos
las riendas de la nación,
y nos engañan con promesas,
nos ilusionan con proyectos,
nos engatusan con dinero ,
nos piden el voto
porque esta vez
harán algo bueno.

Violencia ¿qué eres?
arte o maldición.
Arte para el delincuente,
el de saco o el de harapos,
que sacan provecho
de ingenuos ciudadanos.
Maldición porque estás
presente en todo lado,
sobre todo donde digan
“democracia y servicio,
tolerancia y sacrifico”,
pues tras esos conceptos
dignos y elevados,
hay una trama incesante
de buitres y chacales.

Pareciera que has ganado,
más yo te digo violencia…
esto, recién ha empezado.

viernes, 27 de junio de 2008

Espero...


Espero…
que lo que espero de ti,
sea lo que esperas tú de mí.

Espero…
que la felicidad esté cerca,
cuando la necesites,
que la alegría te ilumine,
cuando la penumbra
cubra tu rostro.

Espero…
que tengas una mano amiga,
que te seque el rostro,
que te enjugue la boca,
cuando todos se hayan ido.

Espero…
que nunca el desamor conozcas,
ni el desprecio del ser amado.

Espero…
y mientras espero,
sueño que nunca te irás de mi lado.

jueves, 26 de junio de 2008

Han dicho que he dicho un dicho...



(a nuestra clase política)



Han dicho que he dicho un dicho,
si lo que yo he dicho,
no lo hago, porque estoy ocupado,
en defender lo bien que lo hago,
o al menos que digo hacerlo,
así no lo haga,
así prometa y prometa,
me defiendo diciendo,
lo malos que son mis enemigos,
lo perversos que son mis detractores,
lo bueno que soy,
lo necesario que resulto,
lo importante que resulta,
que me reelijan muy pronto.

Si al final de cuentas,
lo que de verdad importa,
no son las obras,
no son las personas,
lo que importa es,
mantener el poder,
y para ello hemos de poner
el tiempo necesario,
el presupuesto ilimitado,
el reclutamiento certero
de almas vacías,
del corazones huecos,
que serán el ejército
que conquiste las mentes,
los estómagos e ilusiones
del electorado de siempre,
de aquel que pronto olvida,
de aquel necesitado,
que se cree nuestras promesas,
que nos rinde los honores.

Volverán entonces la risas,
las fotos alegres,
las reuniones y proclamas,
los discursos y las palmas,
las acusaciones y las tramas,
los gritos y las declaraciones…
financiadas todas,
con los fondos “del aire”,
nadie sabrá de dónde,
nadie sabrá el cuándo,
la plata que paga la fiesta,
llegó sin saberlo a nuestras arcas.

Es tiempo además,
de inaugurar más obras,
así no sirvan de nada,
letreros gigantes que lleven,
mi nombre de persona grata,
para que me agradezcan,
para que me proclamen,
como el mecenas de la comarca,
pues nadie se acuerda,
que mi obligación ciudadana,
es trabajar en silencio,
sin pompa ni aspaviento,
ya que si alguien un favor hizo
fue el elector sincero,
que me creyó el cuento
del cambio y el crecimiento.

Han dicho que he dicho un dicho,
y quizá tengan razón,
lo dije porque quería,
porque esa es mi ilusión,
la del poder permanente,
la de la política sin razón,
y si debo decirlo de nuevo,
lo diré siempre que el caso amerite,
y no se crean,
lo que de mi digan,
son mentiras, son engaños,
de quienes me odian,
de quienes me quieren hacer daño.

martes, 24 de junio de 2008

Orden en el caos (encrucijada política en Ecuador)

Frente al caos, orden,
frente el abuso, dignidad,
frente a la oscuridad, luz.

Los que ofrecieron no cumplieron,
los que anhelaron, se frustraron,
los “de siempre”, preparan la cosecha,
de los frutos de la desesperanza,
del dulce sabor de la victoria… de pocos,
del amargo sabor de la derrota… de muchos.

A empezar nuevamente,
¿quién da más por los votos?,
¿quién desafía el poder galopante,
de la palabra trepidante,
de la campaña agobiante?.

Ojala el poder fuera enfermedad,
y por tanto lejano lo tuviéramos,
ojala el poder no cegara,
no embrujara el corazón,
no pudriera el alma.