jueves, 10 de enero de 2013

Loja es más


¿No te cansas de estar sentado?,
¿acaso has olvidado
lo que has vivido,
lo que has soñado?.

Los sueños y las realidades
son de esta ciudad y sus edades,
de esa gente que amas,
y de esa gente que sentada
espera que cambie todo
sin siquiera hacer nada.

Levántate,
Loja es más,
son los sueños
son las realidades
que se sueñan
que se construyen
con mentes ardientes
y con nuestras manos.

Nunca es tarde,
para decir, para hablar,
para opinar… para hacer.
Porque la realidad
es aquella que tu decides vivir,
o aquella que tu permites que se viva.


¿No te cansas de estar sentado?,
¿acaso has olvidado
lo que has vivido…
lo que has soñado?.

Idolos


Cada uno de nosotros es, incluso desde el vientre de nuestra madre, un maestro artesano de ídolos.
Juan Calvino

Construimos siempre,
en todas las épocas,
en todos los años,
en todos los tiempos,
ídolos por todos lados.

Ídolos que se adoran,
que se veneran,
que se siguen hasta el final de los días.
Ídolos de los que se  recogen
sus dichos, sus palabras,
sus estilos, su forma de ser.

En algunos casos,
la construcción de un ídolo,
es un asunto personal,
es una idea personal.
En otros muchos,
los ídolos se construyen,
los construyen otros
porque la gente necesita creer en algo.

Hay ídolos en la cultura, en la música,
en la ciencia, en las letras,
en la filosofía, en la vida,
y también en la política.

Éstos, los ídolos en la política,
son seres especiales,
porque se fabrican
a medida del tiempo y la historia
donde aparecen como mesías,
como salvadores, como divinos,
como sabelotodos,
como reyes sin reino,
a los cuales debemos
brindar los bienes,
la vida, el trabajo y la dicha.

Ídolos,
que resultan,
de una maquinaria siniestra
que construye en torno a ellos
una historia divina,
que los transforma en redentores,
en los únicos que podrán hacer algo
por la gente y la vida.
Una maquinaria
que te recuerda cada día,
la importancia del ídolo,
y lo triste que sería tu mundo
si él no estuviera
si él, por cualquier razón se fuera.

El ídolo en la política,
y en el poder político,
reniega de cualquier tiempo
que le permita recordar
lo malos que fueron otros con la humanidad.
Hace y hará referencia,
a los héroes que han muerto,
transformándolos en sus dioses,
y también en los tuyos.

El ídolo en la política,
y en el poder político,
se convertirá de a poco
en el único,
pues no habrá otro,
que haga las cosas como él,
que piense como él,
que actúe como él,
que hable como él,
que gobierne como él.
El ídolo entonces,
se transforma en único
y de su boca no salen ya palabras
sino sentencias,
frases dramáticas,
sanciones,
disposiciones…
amenazas.

Cuando el ídolo,
ha concentrado el poder,
todo el poder,
es tarde cualquier paso al costado,
cualquier paso atrás,
cualquier sentimiento contrario,
porque el absoluto domina el todo.

A una sola cosa teme el ídolo
y es a la razón,
y también al sentido común,
porque son enemigos del sometimiento
la ignorancia y la desidia,
alimentos primigenios
del ídolo en el poder.

El hombre en su naturaleza,
construye siempre,
en todas las épocas,
en todos los años,
en todos los tiempos,
ídolos por todos lados,
ídolos que son de barro.

viernes, 4 de enero de 2013

Campaña Electoral: tiempo de la propaganda



Un sociólogo norteamericano dijo hace más de treinta años que la propaganda era una formidable vendedora de sueños, pero resulta que yo no quiero que me vendan sueños ajenos, si no sencillamente que se cumplan los míos.
Mario Benedetti

Faltan pocas horas
o quizá minutos,
para que de manera oficial
empiece otra lid electoral,
precedida como siempre
-de la noche a la mañana-
por la tradicional campaña.

La campaña electoral empieza,
de manera oficial,
aunque algunos candidatos
permanezcan siempre en campaña,
arropados por la bandera de la demagogia,
gastando dinero a montones,
y tratando de comprar electores.

Campaña electoral,
sinónimo de propaganda,
de lucha encarnizada,
de el “ojo por ojo”,
del “vale todo”,
del fin… justifica los medios.
Campaña electoral,
que enseña a los niños
los antivalores de la democracia:
ambición, rumor, acusaciones falsas,
persecuciones y amenazas

Campaña electoral,
que se reduces a simple propaganda,
a “quien da más”,
a un “dejar hacer, dejar pasar”.
Candidatos que ante el electorado
pelean y se insultan,
pero que en lo privado,
caminan de la mano.

Campaña electoral,
que reduce la voluntad popular,
a un juego de votar por votar,
jamás de reflexionar,
o de pensar lo que es mejor,
de leer el plan de un candidato,
de poderlo criticar
y hacer contrapropuestas.

Campaña electoral,
tiempo de propaganda,
de fotografías sonrientes
de candidatos intermitentes
que ofrecen y luego te dicen
que no pueden cumplir,
por infinidad de razones,
pero que cuentan con tu voto
para seguirte representando
y viviendo su vida en el poder.

Campaña electoral,
que atrapa al público,
al electorado,
en una suerte de
rueda de la fortuna,
donde se juega con la vida,
pero solamente
de los que al poder
no pueden llegar,
porque no les está permitido llegar.

Campaña electoral,
que debería ser espacio
y oportunidad de decir y hacer:
una democracia participativa
un despertar en la gente
para organizarse y pedir la palabra
y criticar planes de campaña,
o proponer se hagan cosas prácticas para la provincia y la ciudad.

Campaña electoral,
que debe ser tiempo de reflexionar
para tomar en serio
el voto popular
y actuar como ciudadano responsable
que pide, que exige,
pero a la vez comparte, quiere,
sueña, camina, sonríe,
y construye la sociedad que quiere
para los que ama, para los que vendrán.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Ruido


Ten cuidado con las personas que te dicen lo honestas que son.
H. Jackson Brown

Campaña política,
palabras al viento,
promesas sin sentido,
ofertas, ofensas,
dinero y más dinero,
ruido, mucho ruido.

Desfilan por los medios,
algunos van invitados,
otros lo hacen imponiendo
su presencia,
porque son dueños del medio,
aunque digan que los medios son del pueblo.

Y todo lo que se escucha es ruido,
no hay palabras
solo hay gritos,
también amenazas,
acusaciones y sanciones,
y faltan las palabras.

No se discuten  principios,
no se habla de enseñar a pescar,
se habla de cuánto pescado
vas a regalar,
por el voto de aquel público
que solo escucha ruido.

El candidato no representa un partido,
él es el partido,
él son las ideas,
él es la inspiración,
él es el todo.
Cambiaron al candidato,
por un aprendiz de caudillo,
que funda su partido
en medio del ruido.
Y en torno al candidato
están los que lo apoyan
algunos que creen en él y sus pocas ideas,
otros, que están ahí
por un plato de lentejas,
por un cargo,
por un puesto,
por una promesa que quizá,
no llegue jamás.

Es un diálogo de sordos,
porque nadie escucha
solo hablan,
solo hacen ruido,
que sin sentido,
poco a poco se transforma
en el lenguaje único
del político en campaña,
que recurre a la estrategia de siempre:
comprar el voto,
a cualquier costo.

Es que el electorado,
quizá se ha acostumbrado
a escuchar el ruido,
y quizá olvidó,
que se debe pensar antes de hablar,
y que esa premisa
se debe exigir al que está en la política.

Quizá el electorado olvidó
que estaba harto y cansado
de aquel candidato
que luego fue su mandatario
y no hizo nada
solamente ruido,
y un ejercicio del poder
mediocre e insano.

Quizá el electorado,
pierde de a poco
la capacidad de diferenciar
entre el ruido y la palabra,
entre la verdad y la mentira,
entre la realidad y la ilusión.

Ruido,
solo escucho ruido
de bocas que se mueven,
de imágenes que sonríen,
de personajes que buscan
nuevamente mas poder
para seguir haciendo ruido,
y convencerte
que esa es la manera correcta
de vivir una vida funesta.