lunes, 29 de noviembre de 2010

Mirarte y saber

Es mirarte y es saber,
que no hay en el mundo mujer,
que haya amado tanto…
una y otra vez.

Es mirar y entender,
que de esta vida,
si algo debo agradecer,
es haberte hecho mía.

Tiempo

Solo el tiempo y su magia,
puede borrar la pena,
calmar el ansia,
hacer que el dolor,
de a poco muera,
o quizá apague su llama.

Solo el tiempo puede,
darnos la tranquilidad necesaria,
parar mirar atrás,
sin convertirnos…
en estatuas de sal.

Solo el tiempo,
solo mi tiempo,
después de haberlo vivido,
me dirá si valió la pena,
o que me faltó tiempo.

Perdónate

Perdónate,
no seas tan duro contigo mismo,
has cometido errores, como todos,
te has equivocado, como todos.

La perfección es un concepto ideal,
una inspiración de un camino a seguir,
y por tanto es una senda para caminar
una guía, una luz del porvenir.

Perdónate,
y con ello caerá la venda
que oculta tu verdadera belleza,
aquella que está en el corazón,
aquella que recubre el alma.

Perdónate,
permítete fallar,
permítete corregir sin dañar,
a ese ser humano que eres tu.

Perdónate,
que la dignidad vuelva a ti,
que al amor propio crezca,
que la confianza regrese,
que la ilusión aparezca,
que las ganas de vivir despierten,
que la esperanza te ilumine.

Perdónate,
porque eres para muchos,
lo mas grande del mundo,
porque eres para muchos,
la razón de su vida,
por que eres para muchos,
el ser mas maravilloso del mundo.

Perdónate,
porque la vida continúa,
y con ella, los errores,
y por tanto,
no los cuentes así sean muchos,
cuenta las veces que caes en cuenta de ellos,
y la forma en la que los corriges.

Perdónate,
que no hay tiempo,
para las lamentaciones,
hay corazones esperando por ti,
y la venda en tus ojos ojos
no permite sentir.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Música

La música nos acompaña,
habla por nosotros,
nos dice nos cuenta,
lo que siente el corazón.

La música y sus letras,
el ritmo y sus corcheas,
te invita, te atrapa,
a vivir el momento,
a entregar tu sentimiento.

La música que sale de ti,
tu canto, tu movimiento,
tu alegría y tu sentimiento,
me dicen que necesitan oírte,
cantar y reír,
soñar y verte feliz.

Después de llorar

Después de llorar,
recoge los pedazos de tu corazón,
y pégalos de a poco,
con una mezcla de paciencia,
esperanza y amor.

Después de llorar,
recoge las pocas lágrimas,
que no se han podido evaporar,
y guárdalas para limpiar
las impurezas del alma.

Después de llorar,
envuelve la ira y el rencor,
entiérralos muy profundo,
y olvida ese lugar,
e intenta jamás regresar.

Después de llorar,
una vez limpios los ojos,
reconoce los rostros,
las miradas y las palabras,
de los que te aman,
y no te dejarán jamás.