Silencio en la noche,
y un frío que invita,
a buscar el calor de tus besos,
a sentir el sabor de tu cuerpo,
a calmar este deseo de ti,
este beber de tu esencia,
de tu fuente de amor,
de tu elixir de pasión.
martes, 7 de febrero de 2012
Angel de la Guarda
De niño creía en el Angel del la Guarda,
de viejo dejé de creer "en cuentos de hadas",
hasta que llega aquel Angel,
que se merece todo, incluso la vida,
y se convierte de a poco en un Angel custodio,
de mis penas y de mis alegrías,
de mis anhelos y mis tristezas infinitas,
de mis horas de sueño,
de mis noches y mis días.
Y ya,
cuando la media vida,
pasa por mis días,
cuando siento que no puedo más,
llega este Angel bendito,
y me tiende su mano,
y me dice que me quiere escuchar,
este llanto que tengo guardado,
esta pena,
con la que no puedo más.
Me abraza y me arrulla en su seno,
me dice tranquilo,
todo pasará.
Es su voz la que me calma,
es su cariño el que me anima,
es su presencia que me reconforta,
es el saber,
que tengo mi Angel de la Guarda.
de viejo dejé de creer "en cuentos de hadas",
hasta que llega aquel Angel,
que se merece todo, incluso la vida,
y se convierte de a poco en un Angel custodio,
de mis penas y de mis alegrías,
de mis anhelos y mis tristezas infinitas,
de mis horas de sueño,
de mis noches y mis días.
Y ya,
cuando la media vida,
pasa por mis días,
cuando siento que no puedo más,
llega este Angel bendito,
y me tiende su mano,
y me dice que me quiere escuchar,
este llanto que tengo guardado,
esta pena,
con la que no puedo más.
Me abraza y me arrulla en su seno,
me dice tranquilo,
todo pasará.
Es su voz la que me calma,
es su cariño el que me anima,
es su presencia que me reconforta,
es el saber,
que tengo mi Angel de la Guarda.
jueves, 2 de febrero de 2012
Mi alma
Sabes…
aquí está mi alma,
que muere por la tuya,
y no quiere estar aquí… sola,
quiere estar contigo,
sin tiempo, sin espacio,
solo contigo.
Hay un problema,
ella no va sola,
...va conmigo.
aquí está mi alma,
que muere por la tuya,
y no quiere estar aquí… sola,
quiere estar contigo,
sin tiempo, sin espacio,
solo contigo.
Hay un problema,
ella no va sola,
...va conmigo.
Sabor de tus labios
Ese sabor de tus labios,
viaja conmigo,
cuando no estoy contigo,
y me alegra la vida,
y me baña el alma,
con un bálsamo de esperanza.
viaja conmigo,
cuando no estoy contigo,
y me alegra la vida,
y me baña el alma,
con un bálsamo de esperanza.
Esperanza... no te vayas
Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.
Martin Luther King
Ayer encontré,
algo que había perdido,
y que creía en el olvido,
pero regresó a mi,
como bendición del cielo.
Ayer encontré,
mi esperanza perdida,
aquella que tras su huida,
dejó en el horizonte,
un negro manto de tristeza,
un puñado de desesperanza,
un montón de sufrimiento
y un deseo de estar muerto.
Ayer me encontré con mi esperanza,
y fue solo verla,
y volver a la vida,
sentir que no puedo bajar la guardia,
que debo luchar por estos sueños,
por estos anhelos,
por estas ideas,
que a veces parecen antiguas,
caducas y perdidas.
Ayer me encontré con mi esperanza,
y tras abrazarla,
le pedí que no se vaya,
que no me deje,
que no se aleje,
que tome mi mano,
que me acaricie el alma,
que vuelva a la vida,
aquellos sueños
que me quitan el sueño.
Le conté,
que han sido largas las noches,
desde que sin ella camino,
que he perdido el rumbo,
que he aprendido a quejarme,
que miro sin pasión,
que no espero nada,
que caminaba por caminar,
que vivía por vivir.
Le confesé,
que sin su presencia,
la vida no tiene sentido,
que sin su presencia,
no habrían anhelos,
no habrían sueños,
no habrían planes,
nada tendría sentido.
Pero ella me dijo,
que sentía que a veces
yo no la quería,
que la dejaba de lado,
que me conformaba con poco,
que prefería no anhelar,
porque eso significaba trabajar,
significaba renunciar,
a ciertas cosas que parecen fundamentales,
pero que al final son materiales.
Y… aunque nunca me dejó,
yo la dejaba a ella,
poco a poco,
en el día a día,
en el conformismo,
en dejar que las cosas pasen,
en aceptar que es el destino lo que pasa,
y que no podemos cambiar nada,
en que otros decidan por mi,
en que otros hagan por mi las cosas,
en hacer lo que la gente quiere que haga,
en ser lo que la gente quiera que sea,
aunque por dentro muera,
aunque por dentro,
poco a poco… vaya muriendo.
Ayer me encontré con mi esperanza,
y le pedí que no se vaya,
que regrese a vivir conmigo,
que regrese a mi sueños,
a mis noches y a mis días.
Le dije que sin ella,
mi camino es un desierto,
una noche sin cielo,
un día muerto.
Ayer me encontré con mi esperanza,
y a su mano me aferro,
en este camino estrecho,
que es esta vida intensa,
al que hacerle frente debo,
y no perderme en aquellos trechos,
de lamentos y desesperanzas.
Martin Luther King
Ayer encontré,
algo que había perdido,
y que creía en el olvido,
pero regresó a mi,
como bendición del cielo.
Ayer encontré,
mi esperanza perdida,
aquella que tras su huida,
dejó en el horizonte,
un negro manto de tristeza,
un puñado de desesperanza,
un montón de sufrimiento
y un deseo de estar muerto.
Ayer me encontré con mi esperanza,
y fue solo verla,
y volver a la vida,
sentir que no puedo bajar la guardia,
que debo luchar por estos sueños,
por estos anhelos,
por estas ideas,
que a veces parecen antiguas,
caducas y perdidas.
Ayer me encontré con mi esperanza,
y tras abrazarla,
le pedí que no se vaya,
que no me deje,
que no se aleje,
que tome mi mano,
que me acaricie el alma,
que vuelva a la vida,
aquellos sueños
que me quitan el sueño.
Le conté,
que han sido largas las noches,
desde que sin ella camino,
que he perdido el rumbo,
que he aprendido a quejarme,
que miro sin pasión,
que no espero nada,
que caminaba por caminar,
que vivía por vivir.
Le confesé,
que sin su presencia,
la vida no tiene sentido,
que sin su presencia,
no habrían anhelos,
no habrían sueños,
no habrían planes,
nada tendría sentido.
Pero ella me dijo,
que sentía que a veces
yo no la quería,
que la dejaba de lado,
que me conformaba con poco,
que prefería no anhelar,
porque eso significaba trabajar,
significaba renunciar,
a ciertas cosas que parecen fundamentales,
pero que al final son materiales.
Y… aunque nunca me dejó,
yo la dejaba a ella,
poco a poco,
en el día a día,
en el conformismo,
en dejar que las cosas pasen,
en aceptar que es el destino lo que pasa,
y que no podemos cambiar nada,
en que otros decidan por mi,
en que otros hagan por mi las cosas,
en hacer lo que la gente quiere que haga,
en ser lo que la gente quiera que sea,
aunque por dentro muera,
aunque por dentro,
poco a poco… vaya muriendo.
Ayer me encontré con mi esperanza,
y le pedí que no se vaya,
que regrese a vivir conmigo,
que regrese a mi sueños,
a mis noches y a mis días.
Le dije que sin ella,
mi camino es un desierto,
una noche sin cielo,
un día muerto.
Ayer me encontré con mi esperanza,
y a su mano me aferro,
en este camino estrecho,
que es esta vida intensa,
al que hacerle frente debo,
y no perderme en aquellos trechos,
de lamentos y desesperanzas.
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