viernes, 13 de enero de 2012

El quinto aniversario

El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan.
Arnold Toynbee

Mañana,
con alborozo, fiesta y canción,
celebran cinco años en el poder,
la gente de la revolución.

Cinco años de cambios,
cinco años intensos,
cinco años de gobierno,
cinco años de revolución.

El quinto aniversario,
es sin duda un momento intenso,
que registra el calendario,
y requiere todo el esfuerzo,
la participación y presencia,
de la gente del gobierno,
de la gente que cree,
que ese es el camino correcto.

El quinto aniversario,
será un recordar el camino,
de logros y beneficios,
para todos los ciudadanos:
carreteras, hospitales,
nuevas estructuras,
nuevas leyes,
recaudación de impuestos,
nuevas reglas laborales,
nuevos ingresos económicos,
nuevas políticas internacionales,
nuevos amigos,
nuevos socios,
nuevos negocios.

Tras cinco años de gobierno,
el Congreso Nacional hoy es Asamblea,
la Corte Suprema de Justicia, es Corte Nacional,
el Consejo de la Judicatura, es ahora transitorio,
el Tribunal Supremo Electoral, es Consejo Nacional Electoral,
y así otros nombres de instituciones,
que han cambiado,
que han crecido,
que se han fusionado,
que se han desmembrado,
que son espacio para simpatizantes del gobierno.

Tras cinco años de gobierno,
la participación ciudadana,
se refleja en la constitución de un Consejo,
que dice representar la voz del pueblo,
y que ha organizado la elección,
de autoridades de organismos nacionales,
con la curiosa coincidencia,
que la gran mayoría de los elegidos,
tienen o tuvieron relación,
con el gobierno de la revolución.
Una coincidencia, nada más,
que esperamos,
no haga que su trabajo y decisiones,
no sean fundamentados en la razón y la ley.

El quinto aniversario,
también deja a su paso,
la institucionalización del discurso violento,
de un poder legislativo maniatado,
sin capacidad de legislar por sí solo.
El quinto aniversario,
deja una herencia,
de medios de comunicación incautados,
y al servicio del gobierno y no al servicio del Estado.

El quinto aniversario,
deja una herencia,
de división y de palabra violenta,
de acusaciones, de amenazas,
de juicios, de reclamos… de indemnizaciones.

En el quinto aniversario
de esta revolución en el gobierno,
aún no podemos hablar
de una justicia libre y soberana,
de una educación superior,
financiada y en plena marcha,
de un apoyo al emprendedor,
al comerciante, al negociante.
De un discurso político sin odios,
sin acusaciones, sin burlas,
sin contradicciones.

El quinto aniversario,
refleja que el poder,
es atractivo y cruel,
que los que se acercan a él,
no desean que otros lo hagan,
que los verdaderos rostros del poder,
están ocultos,
no muestran su cara,
pero dejan ver sus acciones.

El quinto aniversario…
que lo disfruten,
que lo canten y lo bailen.

Luego de ello…
sería bueno, mirar de nuevo el país,
valorar el voto de confianza,
y trabajar por una nación,
donde la paz sea un valor,
la justicia una bandera
la igualdad una realidad,
y la verdad, el pan de cada día.

Trabajar por el bien de todos,
hablar con responsabilidad,
actuar con honestidad,
sabiéndonos pasajeros,
sabiéndonos responsables de un presente,
que será el pasado,
del futuro de los que amamos.

sábado, 7 de enero de 2012

No es...

Este es no es un poema,
no es un cuento,
no es una historia,
no es un sueño…
es solo el deseo
de estar contigo,
en tus abrazos y en tus besos,
hasta la eternidad...
hasta no poder más.

jueves, 5 de enero de 2012

Segundos

Estos segundos,
de palabras continuas,
de pensamientos intensos,
de deseos, de besos perdidos,
estos segundos…
no se quedan en el olvido,
se quedan en el corazón,
se quedan en los labios,
que cuando te ven,
solo quieren comerte a besos.

Te escribo...

Te escribo,
desde un rincón del olvido,
casi a punto de morir,
casi a punto… de dejarlo todo.

Te escribo,
porque es lo que creo saber hacer,
porque no hay otra forma
de decir las cosas,
de expresar en palabras,
que mi corazón está en llamas.

Te escribo,
desde un rincón de tu olvido,
desde un pasado perdido,
desde un presente sin sentido.

Un, dos, tres, la campaña otra vez

Del mismo modo que no sería un esclavo,
tampoco sería un amo. Esto expresa mi idea de la democracia.
Abraham Lincoln

Nada hay mas importante hoy,
que el futuro de la clase política,
no el de los electores,
no el de los ciudadanos,
lo que importa de verdad,
es la carrera por el poder.

Y el año inicia,
y huele a campaña,
a maquillaje electoral,
a frases rebuscadas,
a costosas campañas.

Un, dos tres,
la carrera empieza,
pero no admite a todos,
se necesita dinero, y mucho,
se necesita audacia, y mucha,
se necesita ambición, por montones,
se necesita poder y muchos seguidores.

Un, dos, tres,
la carrera empieza,
y con ella las marchas,
los apoyos interesados,
las demostraciones de poder,
los anuncios, las denuncias,
las amenazas, las promesas,
las ilusiones y las pasiones.

Un, dos, tres,
la campaña empieza,
una y otra vez,
y es que nunca terminó,
porque vivimos en ella,
vivimos en campaña,
bombardeados de propaganda,
encadenados a cadenas,
que nos cuentan,
que nos dicen,
solo cosas que dicen ser buenas.

Es momento de contratar,
a los mejores asesores,
de escribir las mejores frases,
de tomarse las mejores fotos,
de preparar los mejores discursos,
de buscar los mejores adornos,
de abrazar, de besar,
de prometer,
de dar forma una y otra vez,
al ídolo de barro,
al falso dios,
que nos dice que de su mano,
estaremos mejor,
que necesita nuestro voto,
para servirnos,
todos los días del año.

La campaña empieza otra vez,
por llegar al poder,
por mantenerse en él.
Quienes han saboreado
las dulces mieles,
del poder dorado,
no quieren dejar de probar,
no quieren dejar de saborear,
una y otra vez.
Los que lo perdieron,
lo quieren tener otra vez.
Los que nunca lo han tenido,
lo quieren, para saber cómo es.

De la madurez del ciudadano,
de la responsabilidad del elector,
dependerá el uso que tenga,
el poder en determinadas manos.

Pueden venir cuantas campañas quieran,
pueden ofrecer y prometer,
si hay corresponsabilidad,
su hay seriedad,
si hay un electorado serio,
si hay un electorado maduro,
ningún político de turno,
podrá ofrecer sin cumplir,
podrá robar y seguir libre,
podrá ofender y seguir hablando,
podrá intentar,
volver a mentir,
para seguir en el poder.

Nuevamente,
en nuestras manos,
nuestro presente,
y el futuro de los que amamos.