Ya estas aquí,
qué esperas…
pasa adelante,
mi corazón espera por ti,
no sabes cuánto,
porque no lo has visto morir.
Pasa,
siéntate,
y siéntete cómoda,
este corazón es para ti,
¿qué quieres beber?…
¿besos en las rocas?,
¿abrazos al amanecer?,
o… ¿todo junto a la vez?.
Pasa de una buena vez,
no te quedes mirando,
es verdad... este corazón está roto,
no te tienes que sorprender,
está así, porque no te ha visto,
porque no lo has besado...
lleva un segundo así.
jueves, 3 de marzo de 2011
Un beso...
Dame un beso
de buenas noches,
que me dure...
toda la vida.
Un beso,
que necesite recargas,
de las que tu te encargas,
despierta o dormida.
Un beso que me haga soñar,
suspirar, llorar, amar, transpirar…
Un beso…
que me dure toda la vida.
de buenas noches,
que me dure...
toda la vida.
Un beso,
que necesite recargas,
de las que tu te encargas,
despierta o dormida.
Un beso que me haga soñar,
suspirar, llorar, amar, transpirar…
Un beso…
que me dure toda la vida.
Besos y abrazos
Solo es abrazarte,
para saberte mía,
solo es besarte,
para desear amarte,
solo es tenerte,
para morir en tus brazos,
bebiendo de tus besos,
durmiendo en tus sueños.
para saberte mía,
solo es besarte,
para desear amarte,
solo es tenerte,
para morir en tus brazos,
bebiendo de tus besos,
durmiendo en tus sueños.
Sobre el dejar hacer, dejar pasar: cartas a Santiago, mi hijo
La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios
sino sobre las faltas de los demócratas.
Albert Camus
Hijo mío:
Después de algún tiempo
te escribo nuevamente,
sobre las cosas que siento,
sobre las que me preocupo,
no sé si demasiado,
no sé si poco,
pero me preocupo,
y quiero compartirte,
como siempre, estos sentimientos.
Son sentimiento complejos,
de esos que nacen,
cuando miras el mundo,
y las cosas no salen,
cuando los ciudadanos normales,
que son muchos, que somos la mayoría,
nos vemos atacados por los criminales.
La delincuencia crece,
se toma las calles,
atemoriza, amenaza,
y parece que no hay policía que la pare.
Muchos de esos delincuentes,
son jóvenes que quizá ganan dinero
con sus fechorías,
pero que han perdido todo,
pues no tienen valores.
El único valor es el dinero,
el único dios es la ambición.
De aquellos jóvenes se valen,
la industria de la delincuencia,
las bandas de los criminales,
que reclutan para sus filas,
corazones jóvenes sin dueño,
almas que alguna vez tuvieron ilusión.
Lo peor de todo hijo mío,
¿sabes qué es?,
que solo pensamos en cómo encarcelarlos,
incluso hasta matarlos,
pero jamás de ayudarlos,
porque los estados y gobiernos,
son cada vez mas autoritarios.
Sentimientos complejos,
nacen en el corazón hijo mío,
cuando miras cómo se vende,
a través de propagandas a diario,
por mensajes en la radio,
por anuncios en los diarios,
por imágenes y cadenas de televisión,
a supuestos líderes de una nación,
que se autoproclaman dioses,
salvadores revolucionarios,
supuestamente lejanos,
de toda ambición y engaño,
pero que con sus acciones…
demuestran lo contrario.
Se ha perdido entonces,
el valor de la palabra.
Hemos llegado a privilegiar,
como corrupta sociedad,
a las imágenes falsas,
creadas por diabólicos artistas,
de supuestos líderes y salvadores,
que hablan, hablan y hablan,
pero jamás resuelven, enfrentan,
toman la rienda, manejan,
ordenen, distribuyen,
mejoran, miran o sienten,
lo que ese gente que les cree,
está viviendo día a día.
Es impresionante hijo mío,
mirar como ante un electorado tranquilo,
impávido y sumiso,
el poder crece y se apropia,
del pensamiento, del corazón y las mentes,
de la mayoría de nuestra gente.
Han llegado a ello,
porque poco a poco,
los valores básicos de la convivencia,
del respeto por el prójimo,
de los derechos humanos,
han sido dejados de lado,
e imperan el valor del poder,
del dinero, de la transitoria fama,
que provoca en la persona humana
un síndrome de servilismo
de tal magnitud y gravedad
que para poderlo curar,
se requiere mucho esfuerzo y voluntad.
No seas hijo mío,
de los que denuncian los abusos,
pero no hacen nada contra los abusadores,
de los que gritan contra dictadores
y delincuentes comunes,
y no enseñan el valor de la palabra,
el poder de la acción honesta,
la satisfacción de dar y compartir,
de lo que les hace falta.
No seas quizá,
como algunas generaciones,
que se han callado,
por unos centavos mensuales,
de bonos estatales,
o por trabajos eventuales
en una burocracia abominable,
que crece en número,
menos en calidad y servicios.
Que no te calle el dinero,
¡jamás hijo mío!
tu alma no tiene precio,
ni tampoco tus ideas, ni tus anhelos,
nada está perdido,
sin en el mundo hay,
personas como tu,
que creen que podemos conseguirlo,
y derrotar a los males del mundo,
que han hecho mal a la humanidad.
Cuando seamos todos,
o quizá la gran mayoría así,
no habrá puesto en el mundo,
para dictadores ni criminales.
Te llegó la muerte (a Medardo Burneo Guerrero)
Y te llegó la muerte,
como una deuda pendiente,
que cobra la vida,
sin decirte el día.
Llegó como siempre,
por donde menos la esperas,
y sin que la sintieras,
ves el mundo desde arriba,
miras los ojos que lloran,
escuchas los suspiros y los quejidos.
Llegó la muerte,
como nos llegará a todos,
el caso es que en ti,
no habían deudas pendientes,
lo habías entregado todo,
sin saberlo…
te habías convertido en un ejemplo.
como una deuda pendiente,
que cobra la vida,
sin decirte el día.
Llegó como siempre,
por donde menos la esperas,
y sin que la sintieras,
ves el mundo desde arriba,
miras los ojos que lloran,
escuchas los suspiros y los quejidos.
Llegó la muerte,
como nos llegará a todos,
el caso es que en ti,
no habían deudas pendientes,
lo habías entregado todo,
sin saberlo…
te habías convertido en un ejemplo.
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