viernes, 10 de octubre de 2008

Martti Ahtisaari, Premio Nobel de la Paz 2008


Conozcamos algo del nuevo Premio Nobel de la Paz, 2008:
Martti Oiva Kalevi Ahtisaari (23 de junio de 1937), es un político finlandés, décimo presidente de la República de Finlandia (1994-2000).

Ahtisaari fue el enviado especial de las Naciones Unidas en el proceso negociaciones del estatuto de Kosovo, encaminadas a resolver el largo conflicto en el territorio que declaró su independencia de Serbia en 2008. El mismo año le fue otorgado el doctorado honoris causa por la Escuela Universitaria de Londres. Fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 2008 "por su importante labor, en varios continentes y durante más de tres décadas, destinada a resolver los conflictos internacionales".

Las elecciones presidenciales de 1993 fueron las primeras en las que se eligió el Presidente por voto directo de los ciudadanos y no por colegios electorales. Ahtisaari aceptó la candidatura del Partido Social Demócrata. Su intachable imagen política fue un factor importante en la elección, así como su visión de Finlandia como un participante activo en los asuntos internacionales. Ahtisaari ganó en segunda ronda a su oponente, Elisabeth Rehn del Partido Popular Sueco.

Su mandato como presidente comenzó con un cisma en el seno del Partido del Centro encabezado por el primer ministro Esko Aho, quien no aprobó la política exterior de Ahtisaari. Viajó a menudo por Finlandia y el extranjero, lo que le granjeó gran popularidad entre la población.

Ahtisaari apoyó la entrada en la Unión Europea, y, en un referéndum en 1994, el 56% de los votantes finlandeses se mostraron a favor de la adhesión. Negoció, junto con Viktor Chernomyrdin, el fin de los combates en Kosovo en 1999 dirigido por Slobodan Milošević.

A menudo tropezó con la resistencia de el Parlamento finlandés, que prefería una más prudente política exterior. le sucedió el Ministro de Relaciones Exteriores, Tarja Halonen, quien se convirtió en la primera mujer presidente de Finlandia.

Un amor que cambia...


Un amor que cambia,
te causa sorpresa
te quita la calma,
de aquellas que un sueño
te elevó hacia el cielo.

Un amor que cambia,
el tiempo ha pasado,
es otro el deseo,
otro…
el cuerpo anhelado.

Un amor que cambia,
te cambia la vida,
es un poema que muere,
una flor que fenece.

Un amor que cambia,
¿merece la pena?,
dejarlo todo…
borrón y cuenta nueva.

Un amor que cambia:
la muerte y la vida,
juntas… unidas,
me apresan el alma.

Sabía del amor…
y lo sentí eterno,
hoy veo que no,
hoy siento que ha muerto.

Un amor que cambia,
un amor… el mío,
si es posible Dios mío,
que pase de mí
este trago maldito.

viernes, 3 de octubre de 2008

El recuerdo de Gandhi


"NO PUEDO TOLERAR LA MENOR CONCESIÓN A LA MENTIRA EN MIS ESCRITOS. ESTOY DISPUESTO A RECHAZAR TODO LO QUE SE CONSIGA CON MENGUA DE LA VERDAD Y, POR OTRA PARTE, ESTOY CONVENCIDO DE QUE NO HAY MAS RELIGIÓN QUE LA VERDAD".

"TAMBIÉN SERIA INCONCEBIBLE ENCONTRAR EN MIS ESCRITOS UNA SOLA PALABRA DE ODIO. ¿NO ES EL AMOR LO QUE HACE VIVIR AL MUNDO?. NO HAY VIDA DONDE NO ESTÁ PRESENTE EL AMOR... LA VIDA SIN AMOR CONDUCE A LA MUERTE. EL AMOR Y LA VERDAD REPRESENTAN DOS CARAS DE UNA MISMA MEDALLA..... ESTOY SEGURO DE QUE POR MEDIO DE ESTAS DOS FUERZAS SE PUEDE CONQUISTAR AL MUNDO ENTERO".

"LA MUJER ES LA COMPAÑERA DEL HOMBRE, DOTADA DE LAS MISMAS CAPACIDADES MENTALES. ELLA TIENE DERECHO A PARTICIPAR EN LOS MÁS MÍNIMOS DETALLES EN LAS ACTIVIDADES DEL HOMBRE, Y TIENE EL MISMO DERECHO QUE ÉL A LA LIBERTAD".

LA NO-VIOLENCIA Y LA COBARDÍA SON TÉRMINOS CONTRARIOS. LA NO-VIOLENCIA ES LA MAYOR VIRTUD, LA COBARDÍA ES EL MAYOR VICIO. LA NO-VIOLENCIA SIEMPRE SUFRE, LA COBARDÍA PROVOCA SUFRIMIENTO. LA NO-VIOLENCIA PERFECTA ES LA MAYOR VALENTÍA. LA CONDUCTA NO VIOLENTA NO ES DESNATURALIZANTE, LA COBARDÍA SIEMPRE LO ES".

"LA NO-COOPERACIÓN ESTA DIRIGIDA NO CONTRA LOS HOMBRES SINO CONTRA LOS MEDIOS. NO ESTA DIRIGIDA CONTRA LOS GOBIERNOS SINO CONTRA EL SISTEMA QUE ELLOS DIRIGEN. LAS RAÍCES DE LA NO-COOPERACIÓN NO YACEN

"NO QUIERO MI CASA AMURALLADA POR TODOS LADOS NI MIS VENTANAS SELLADAS. YO QUIERO QUE LAS CULTURAS DE TODO EL MUNDO SOPLEN SOBRE MI CASA TAN LIBREMENTE COMO SEA POSIBLE. PERO ME NIEGO A SER BARRIDO POR NINGUNA DE ELLAS. ME NIEGO A VIVIR EN CASA AJENA COMO UN INTRUSO, UN MENDIGO O UN ESCLAVO".

"LA RELIGIÓN ES UN SOLO ÁRBOL CON MUCHAS RAMAS. SI NO VEMOS MAS QUE LAS RAMAS, DIREMOS QUE HAY MUCHAS RELIGIONES, PERO SI VEMOS TODO EL ÁRBOL, COMPRENDEREMOS QUE HAY UNA SOLA RELIGIÓN".

Sobre la confianza, Cartas a Santiago mi hijo



No es prudente poner gran confianza en palabras pronunciadas en momentos de emoción
Johann Wolfgang Von Goethe


Hijo mío,
hoy te hablaré de un valor,
importante como otros,
trascendental como todos:
la confianza,
aquella amiga de la amistad
y de la entrega total.

Construir confianza,
suele ser tarea ardua,
compleja, que lleva tiempo,
pues requiere de a poco
adentrarse en el corazón de otros.

Construir confianza,
requiere de obras,
que son amores,
y no de buenas razones.

Pero como todo en la vida,
no siempre la confianza querida
se construye con buenas intensiones,
surgen entonces decepciones
que afectan el alma,
que nos quitan la calma.

Solemos pecar de ingenuos,
le decía a mi madre,
en momentos poco serenos,
cuando sientes el golpe
del partir de la confianza.
Y es esa ingenuidad,
la que nos ciega,
y nos impide, a veces ver,
lo que hay detrás de las acciones,
de las obras, de las intensiones,
que ganan en nosotros
y se convierten en confianza.


No quiero con ello
jamás decirte,
que a todo pongas prueba
que no confíes,
que todo es mentira.
Por el contrario,
el alma pura,
es aquella
que sensible se entrega
a la confianza
cuando llama a su puerta.

¡Cuánto cuesta ganar confianza!...
y cuán rápido es perderla,
pues el desengaño
es la puerta
de la desazón
y la confianza muerta.

Grave es traicionar la confianza,
del amigo, del pariente…
de la persona amada.
Pero… más grave aún es
traicionar la confianza
de la gente,
de los que juraron
dar por ti la vida
y por la causa
que de ti anhelaron.

Los pueblos sin confianza,
los pueblos traicionados,
caminan sin rumbo
con los pies arrastrados,
a la deriva llevados
por corrientes sin alma,
por caminos sin salida.

Entonces ¿qué hacer?,
me preguntas siempre,
y yo solamente…
puedo decirte
que si en lo poco eres fiel,
lo serás también en lo mucho,
que no importa el resultado,
lo que vale es lo andado,
entrégate siempre
con el corazón en la mano
al trabajo con amor,
a la vida con pasión,
y la confianza entrará
sin pedirte perdón.

Mas ten cuidado,
en alerta tus sentidos
nunca sabes si lo prometido
es verdad
o interés de que así parezca,
para ganar tu confianza,
y abusar de ella como les plazca.

Es la vida,
o mejor dicho,
las bajezas humanas
las que traicionan los valores
las que matan la esperanza.
No por ello debemos
perder la fe
y la templanza,
nadie aprende
si no se ha caído,
nadie enseña
si del suelo
no se ha erguido,
nadie trasciende
si no ha aprendido
a ser verdad
primero en el corazón
y luego a su alrededor.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Erase una vez...


Érase una vez
un país, un pueblo,
que creció solo
quizá a la deriva,
que surcó los mares,
que atravesó montañas,
que se reunió de a poco
y que sin saberlo…
llegó a ser un país
y un pueblo.

Érase una vez
una gente común,
que trabajaba la tierra
y que tranquila vivía,
obediente y sumisa
a la costumbre, a la ley,
a su ancestral tradición.

Érase una vez,
y se recuerda cómo,
lo que era de todos
dejó de serlo,
que se repartieron todo
las tierras, el ganado,
el agua, el pescado,
las ciudades, las gentes,
el trabajo y el poder anhelado.

Érase una vez
y se recuerda cuándo
el poder se concentró
para el bien de pocos,
y los años pasaron
y se acostumbraron
a que era así
y no se podía cambiar.

Érase una vez
y se perdió la cuenta
que nacieron las promesas
del mañana mejor
de la salud y la educación
que previene, que prepara.

De la justicia que protege,
del trabajo que enaltece…
érase una vez…
y siguen siendo más…
las promesas siguen
y siguen igual.

Érase una vez,
en aquel país
en aquella nación,
que se creyó necesario
la política para la administración,
que sea ellos: políticos
los que lo hacen mejor,
que los dejen a ellos,
los otros para eso no,
y desde entonces
la nada dominó la nación.

Érase una vez
y se sabe cuándo,
y se sabe quién,
faltó al honor y a la verdad
robando a como dio lugar,
el dinero del que tenía
y el futuro del que no tenía
dinero para sobrevivir.

Érase una vez
y no se sabe cuántas más
que en la cárcel estaban pocos
de los que debían estar,
que el juez se allanaba
ante el poder que lo nombraba
y no había poder humano
que reaccionar lo haga.

Érase una vez,
y dicen se repite siempre,
que los derechos universales
en el papel quedaron,
de nada sirvieron
proclamas, organizaciones y marchas,
pues los derechos se daban
a quien al poder se entregaba.

Érase un país,
érase una nación,
bendecida por Dios,
maldecida por ¡no sé quien!,
que como el Arca de Noé,
navegaba, sobrevivía,
esperando pase pronto
la tormenta inmerecida.

Érase una vez…
y no sé cuántas más
que se oyeron voces
llamando a la cordura,
que se pidió estudiar,
que se recomendó
sentido común,
pero aquellas voces
acalladas fueron
por cañones y bombas
no de pólvora
sino de ponzoña.

Érase una vez
un país en que nací,
al que amé y odié
hasta no poder más.
Pero que como madre
me acogió y me brindó
su amor,
sin reclamar jamás
mi reprochable proceder,
dándome todo su ser…
y siempre mucho más.

Érase una vez un país
no sé si de verdad,
en el que se impuso la inconciencia,
cualquier parecido con la realidad…
es pura coincidencia.