sábado, 31 de mayo de 2025

M.31.1.25.

¿Con qué adornarás hoy,

el balcón de tu corazón?

M.31.25.

Aquí estoy...

no lo dudes jamás.

A veces en silencio,

otras, con más ganas de charlar,

pero siempre para escuchar

lo que tu dulce voz

me quiera contar 

viernes, 30 de mayo de 2025

M.30.25.

 ¿Tiene sentido,

la dirección a donde diriges

todo tu esfuerzo 

y todo tu camino?

Con todo a la vez

Continuamente sigo adelante y adelante para aprender sobre mis propias limitaciones: las físicas, las psicológicas. Es una forma de vivir para mí

Ayrton Senna

En ese lenguaje tácito

que suele usar la vida,

leemos un poco tarde,

-mas tarde que temprano-

que llenamos nuestro tiempo

de demasiados “debería”

o… “podría”,

en un intento

de abarcarlo todo,

cual malabaristas de la vida.


De pronto la vida,

golpea, duro o suave,

pero golpea,

y nos muestra

que no siempre

se puede con todo,

que no conviene asumir

ese peligroso rol,

sin que ello signifique

derrota alguna.

Al contrario,

esta limitación humana,

es curiosamente

una liberación en sí,

cuando la descubrimos,

la asimilamos y la aceptamos.


Definitivamente,

no podemos con todo a la vez.

Nuestra humanidad finita,

nos debe, o debería,

llevar a trabajar en identificar

y priorizar lo esencial:

pilar, base y motor

de aquello que para nosotros

nos sostiene, motiva e inspira.


No podemos con todo a la vez,

entonces es necesario

soltar y enfocarse.

No toda la carga es necesaria,

no toda la carga es nuestra,

no todo lo que llevamos

es sano, bueno o necesario.

Necesitamos

un proceso deliberado (consciente)

de selección, dirección y sostenimiento 

de recursos mentales y físicos 

hacia un objetivo claro.


Con todo a la vez,

imposible,

más aún sin saber a dónde vamos,

y con una carga innecesaria.


Llegar a encontrar un propósito

que nos inspire,

es entender que no podemos

con todo a la vez.

¿Cuándo empezar?

Ahora,

palabra escrita siempre en presente.