jueves, 21 de julio de 2022

Decisiones

En cualquier momento de decisión lo mejor es hacer lo correcto,

luego lo incorrecto, y lo peor es no hacer nada.

Theodore Roosevelt

El factor más importante,

de tomar una decisión,

-creo yo-

es que se acompañe de buena fe.


No es fácil,

tomar decisiones,

decidir o resolver sobre algo.

No es fácil,

si lo resuelves

desde la buena fe,

porque piensas en todos,

en lo que pasa…

y en lo que pasará.

Algunos deciden,

que decidan otros,

otros deciden

usando a otros.

En otros casos,

las decisiones se toman,

desde las entrañas,

ni siquiera desde el corazón,

peor aún desde la razón.


Tarde o temprano,

conciente, 

o incoscientemente,

informados o ignorantes,

bien o mal intensionados,

tomaremos decisiones en la vida,

que tendrán un efecto

para quien decide

y para quien o quienes reciben

una determinada decisión.


Lo cierto es,

que a una decisión tomada

llegará después

la aceptación, negación,

duda, queja, ira

o comunión

de esa decisión. 

Las decisiones marcan

la vida de las personas.

¿Qué hace diferente el momento?

¿Qué lo hace humano?

regreso a un criterio anterior

que creo y considero clave:

la buena fe.


Decidir, no en favor 

o en contra de nadie.

Decidir, porque hay que hacerlo,

en función de una realidad

de unas circunstancias,

que incluyen personas,

situaciones y momentos,

que esperamos mejoren,

tras unas decisiones

correctas o incorrectas.

Decidir antes que callar,

o no hacer nada

o quejarse sin parar.


jueves, 14 de julio de 2022

Menos certezas y más dudas

Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas

Bertrand Russell

Discursos fundamentalistas,

divisiones sectaristas,

proliferación y creación

de liderazgos violentos,

disfrazados de mecenas.


Etiquetas violentas

en torno a temas de migración, 

etnia, dignidad, convivencia,

libertad, respeto y tolerancia. 


Quizá sea,

una descripción actual

de lo que podemos escuchar

y también leer,

en una serie de espacios

de opinión y comunicación social.


Resulta curioso

y también doloroso

observar discursos de odio

de violencia y de división,

que reciben los aplausos y aceptación

de personas y grupos de personas

que adoptan la ignorancia

y la desinformación

como una forma de vida,

de opinión y de actuación.


La certeza en la actualidad,

se convierte en enemiga de la paz,

cuando da por sentada una realidad,

cuando asume como reales

unos hechos y una información,

sin verificar nada,

sin análisis, sin sentido y sin meditación.


La certeza se convierte

en una venda que tapa los ojos

de personas y colectivos

que repiten una y otra vez

el discurso que les enseña

el poder en el poder,

el manipulador contumaz,

aquel que quiere gobernar

y seguir gobernando

a un mundo ignorante

carente de humanidad

y de capacidad alguna

para poderse preguntar

el por qué de las cosas

que pasaron, que pasan y que pasaran.

Necesitamos con urgencia,

que la duda nos acompañe,

como un ejercicio que impida

que la vida ignorante nos detenga.


Necesitamos de la duda,

como compañera de viaje,

para que nos recuerde siempre

que debemos estar atentos

a todo lo que pasa en nuestros tiempos.


Dudar, 

no como sinónimo de desconfiar.

Dudar,

como motor que echa a andar

la búsqueda incesante de la verdad.

El aprender a contrastar los hechos,

los discursos, las palabras, los mensajes.

Dudar,

para dejar de ser solamente

receptor inmóvil y robot de una palabra,

para transformarnos en buscadores, inconformes,

de los hechos y de una realidad,

que no solamente es nuestra,

que no es de ahora,

que sobre todo, siempre será,

y que deberá dar la oportunidad de cobijar

a los que dudan en el ejercicio sano… de buscar.




martes, 12 de julio de 2022

Tu propia cura

Eres por ti y para ti,

en medio de tanta locura,

en medio de tantos momentos.


Eres por ti y para ti,

tu propio equilibrio,

tu propia cura.


En la alegría y en la tristeza,

propia y compartida,

eres por ti y para ti,

eres porque debes seguir. 

Aquí estoy

Aquí estoy,

caminando a tu lado...

mirándote caminar.


Aquí estoy,

en silencio y en momentos,

que se comparten al caminar.


Aquí estoy,

no con palabras... solamente,

estoy en carne y hueso,

estoy en corazón y en espíritu,

en razón y en deseos infinitos. 

 

Manos

Manos que se encuentran,

manos que se entrelazan,

manos que se acarician,

manos que se aman.


Manos que se rozan,

manos que se tocan,

manos que hablan,

por sí solas,

el lenguaje de un deseo que no acaba.