viernes, 17 de abril de 2020

Después del día treinta y uno

Un pájaro no canta
porque tenga una respuesta.
canta porque tiene una canción
Proverbio Chino


El peso del día,
dominaba mis horas,
hasta que llegaron a mis oídos,
las dulces notas 
de un ángel 
que cantaba una melodía.

Su fuerza,
su pureza, su paz,
me dieron motivos,
para celebrar.
Celebrar el estar,
el compartir,
el sentir, el oír.

Esta vida,
es también una obra,
una sinfonía,
una canción.

Somos compositores,
y la obra necesita
de nosotros y nuestras acciones,
no para ser solamente interpretada,
sino para ser vivida. 


(Inspirado en Rubén Darío)

jueves, 16 de abril de 2020

Dos eses

Hay dos eses, sensibilidad y sentido común, 
que deberían ser obviedades,
que deberían casi darse por hechas, 
pero por desgracia son valores
cada vez más escasos
Antonio Gala

Nadie está preparado,
para lo que no sospecha.
nadie estaba preparado
para estos días.

Una vez que vivimos,
una vez que enfrentamos la pandemia,
más allá de los miedos,
más allá de las discusiones,
más allá de las malas noticias
y de las noticias falsas,
lo que la situación necesita
son autoridades sensatas,
sensibles y con sentido común.
Que sean capaces 
de informar con inteligencia emocional.
que busquen apoyo de expertos
y de lideres locales,
para tomar las mejores decisiones.
Que se apoyen en los ciudadanos,
para buscar y trazar
los mejores caminos,
en un mundo que cambia día a día.

Sensibilidad y sentido común,
dos eses,
como dice el poeta
que son necesarias,
ahora y mañana.

No sabemos los días que vendrán,
lo que si sabemos es que
mientras estemos juntos
podremos ser más fuertes
para seguir el camino.
Que si estamos juntos,
y nos acompañamos 
de autoridades sensibles
y con sentido común,
seguramente los días complejos,
serán más llevaderos
y harán menos daño

a los más débiles y vulnerables.

Después del día treinta

Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías
mientras aguardan la gran felicidad
Pearl S. Buck


Abrí mi alforja,
y encontré de nuevo:
peso innecesario.
Tengo la manía
de guardar, 
sin caer en cuenta... creo,
pensamientos que pesan
y que para nada ayudan.

Es un ejercicio necesario:
abrir la alforja,
sacar lo malo (no es nada fácil,
pero hay que hacerlo,
hay que intentarlo),
y poner, así sea poco,
así sean pequeñas...
una, dos, cinco,
diez, las que sean,
cuantas alegrías hayan,
en nuestro pasado,
en nuestro presente,
y las que imaginamos a futuro,
para que el camino,
sea llevadero,
para que el camino sea humano.

Cuando la alforja, se vuelva pesada,
repetir el ejercicio,
las veces que sean necesarias.



miércoles, 15 de abril de 2020

Después del día veintinueve

Estos son tiempos de uniformidad obligatoria en todo. 
Nunca el mundo ha sido tan desigual
en brindar oportunidades 
y tan parejo en los hábitos que impone.
Eduardo Galeano 

Es inevitable,
pensar en la realidad personal,
y en lo que cada uno vive.
Sometidos a una presión desconocida,
reaccionamos a una serie de estímulos
y corremos el riesgo de estallar.

La plaga,
con el paso de los días
hace visible
cada una de las desigualdades.

Por ahora,
es importante
la solidaridad y el apoyo
entre los propios ciudadanos.
Las boyas en las que flotamos
en este mar plagado
de infinitas realidades
requiere de nosotros...
una especie de cadena de unión.

Apoyar y sostener a otros,
permitirá que la boya,
el barco, o el flotador que nos sostiene,
nos siga sosteniendo
hasta cuando acabe la tormenta. 

Que la uniformidad obligatoria
no nos quite la dignidad humana.
Las realidades son distintas,
los escenarios complejos,
nos necesitamos,
nos necesitamos para levantarnos,
para caminar, para seguir, 
para cuando caigamos y 
para cuando nos levantemos,

una y otra vez.

martes, 14 de abril de 2020

Después del día veintiocho

Aunque estoy convenido
de que nada cambia,
para mí es importante
actuar como si no lo supiera
Leonard Cohen

Lo decía Luther King:
si supiera que el mundo
se acaba mañana...
aún así, sembraría un árbol,
o algo parecido.

Es probable que nada cambie,
es probable que no cambien
las cosas que esperábamos.
Es probable que sigan las inequidades,
es probable que el nuevo mañana,
que la nueva normalidad
tengo mucho del pasado.

Aún así,
regaremos las flores,
cuidaremos a los niños,
reconstruiremos las escuelas,
trazaremos nuevos caminos.
Los escultores
harán nuevas figuras.
habrás nuevas notas,
que se interpretarán
en obras de teatro.

Los cantores cantarán
sus canciones sentidas.
seguidas por las letras 
de los escritores.

Lloraremos a los muertos,
a los que siguen muriendo,
a los que siguen hambrientos,
a los que no tienen nada,
solamente el existir.

No haré caso a mis voces,
que me dicen 
que nada cambia,
y, así espero...
arrimar el hombro
por la esperanza.