jueves, 16 de junio de 2022

Responsables y corresponsables

No busquemos solemnes definiciones de la libertad. 

Ella es sólo esto: Responsabilidad

George Bernard Shaw

Construir conlleva,

un permanente esfuerzo,

por hacer realidad los sueños.


Sacrificio, entrega, amor,

dedicación, estudio, compromiso,

renunciamiento, esperanza,

son, a más de otros valores,

los necesarios para construir,

para hacer realidad una idea,

un proyecto, un trabajo,

una familia, un barrio,

una ciudad, una provincia, un país

y un mundo en general.


El construir no termina nunca,

porque con el tiempo necesitamos,

mantener lo construido,

repararlo, mejorarlo y hacerlo mejor.


Necesitamos reconstruir,

en función de nuevos tiempos

de nuevos momentos,

y de nuevas necesidades,

donde se incluya a todos.


En esa función de construir,

los líderes y los liderazgos son fundamentales.

Porque el construir conlleva

dificultades de todo tipo,

desánimos y peligros

que desvían el camino,

dando paso a la ambición

y a toda forma de corrupción.


Los líderes y los liderazgos,

deben estar plenamente conscientes,

que a más del honor de representar

a un colectivo, a una ciudad, a un país,

a un continente o, 

a cualquier organización de todo tipo, 

son responsables y corresponsables

de lo que hagan o dejen de hacer.


Ante la dificultad y complejidad 

del construir y reconstruir,

se encuentra la facilidad de destruir,

de dividir, de generar histeria colectiva.


Y muchos liderazgos y lideres,

dan muestra de ello,

de aprovecharse del momento

para dividir y destruir,

para ganar un minuto de fama,

para generar desconfianza, 

para pescar a río revuelto,

para destruir por completo

la poca confianza que existe

en un determinado tiempo.


Creo que si tuviéramos conciencia

de lo que implica el construir y reconstruir

nos plantearíamos muy seriamente

los valores y el perfil

de los líderes y los liderazgos.


Cuando los elefantes se pelean y destruyen,

son la yerba y las hormigas las que sufren.


martes, 14 de junio de 2022

Oídos sordos

 Cada cual,

lleva agua a su molino,

cada cual,

celebra su supuesto triunfo.


Cada cual dice

tener la verdad de las cosas,

cada cual busca

el poder a toda costa.


Cada cual pesca a río revuelto,

cada cual acrecienta

su personal cuenta en el banco.


Cada cual trabaja

por su propio beneficio,

cada cual vive su propio destino.


Nadie piensa en el otro,

nadie piensa en los demás,

no hay otros, no hay prójimo,

solamente es el yo.


En ese mundo de locos,

los oídos se taparon,

cada cual habla lo suyo,

nadie tiene tiempo para dialogar.


sábado, 11 de junio de 2022

Tu sonrisa

Nada que tu sonrisa no calme, 
nada que tu sonrisa no alegre, 
nada que tu sonrisa no inspire, 
nada que tu sonrisa no enamore. 

Yo sé que no siempre, 
se puede sonreir, 
y que hay comentos complejos, 
que borran la sonsira de la boca, 
ahí es cuando, me acuerdo de ti, 
de tu sonrisa: única, especial y perfecta...


jueves, 9 de junio de 2022

Escuchar… escucharnos


Callando es como se aprende a oír; oyendo es como se aprende a hablar; 

y luego, hablando se aprende a callar

Diógenes El Cínico

Si todos hablamos a la vez,

no sabremos ni lo que decimos,

e interpretaremos erróneamente,

lo que creíamos haber entendido

de aquellos a quienes decíamos escuchar.


Si dejamos de hablar,

si callamos,

si no nos podemos expresar,

por miedo al qué dirán,

o por la amenaza

que pesa en nuestra vida,

de que si hablamos

vendrá un castigo

que no olvidaremos jamás,

se formará un torbellino

en nuestro corazón y espíritu

que se convertirá

-tarde o temprano-

en un huracán sin sentido.


Hay que construir entonces,

espacios adecuados,

espacios sanos,

donde el hablar sea

medicina para el alma,

donde el hablar sea

bálsamo que cura

la depresión, el odio,

la frustración, la ignorancia

y la desidia. 


Que el hablar sea,

para mejorar,

para construir,

para sumar,

para hacer el bien.


Que el hablar sea,

la puerta que abrimos

y por donde permitimos

entrar a nuestro corazón:

alegre o dolido,

triste o esperanzado,

caliente o frío,

solo o acompañado.


Y es que ese hablar,

necesita de oídos,

de una escucha activa

que nos hace sentir

atendidos, tomados en cuenta,

acompañados y valorados.


De las artes adormecidas,

el saber escuchar,

es una de ellas.

Debemos despertar,

cuidar y hacer florecer,

el hermoso arte

de escuchar a la otra parte,

sea ésta, afin a nuestras ideas

o muy lejana a ellas.


Escuchar, escucharnos,

permitirá entender

mejor este camino llamado vida.


Escucharnos,

en un diálogo interno e íntimo,

donde no solamente me critico,

si no que aprendo

a quererme, aceptarme,

animarme y a plantearme

hitos que jamás creí posibles.



jueves, 2 de junio de 2022

Sobre límites y limitaciones

No creas lo que tus ojos te dicen. Sólo muestran las limitaciones. Mira con tu entendimiento, descubre lo que ya sabes y hallarás la manera de volar.

(Juan Salvador Gaviota)

Richard Bach

De forma imperceptible,

casi sin notarlo,

casi sin saberlo,

vamos creyendo solamente,

lo que nuestros ojos dicen,

lo que nuestros ojos ven.


Junto a ello,

desde esa realidad,

se construyen de forma invisible,

una serie de límites

que nos cierran el camino,

que nos detienen el andar,

que nos quitan el aliento,

que nos desaniman y desmotivan.


Esos límites toman fuerza,

cuando en ellos se alojan

personas y momentos

que nos hacen daño,

que se llevan nuestra energía,

que nos desmerecen,

y nos cortan las alas.


Entonces,

resulta importante

entrenar y fortalecer

eso que llamamos entendimiento,

como herramienta que nos permita

identificar límites y limitaciones,

para entenderlos y transformarlos. 


Nuestro entendimiento

nos debería permitir evitar

llenarnos de límites 

que nos hacen daño,

y que afectan la confianza que necesitamos 

para plantearnos retos,

romper esquemas,

dentro de nuestras limitaciones. 


Que nuestro entendimiento

nos permita ver,

que esos límites

están presentes 

en la dificultad de dialogar,

de sumar, de construir,

de aceptar una realidad,

no como resignación,

si no como motivación,

nuevamente para aprender 

y no dejar nunca de volar.