jueves, 10 de diciembre de 2020

Preguntas... en tiempos de campaña

La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad,

aunque se piense al revés.

Antonio Machado

La vorágine de la campaña electoral, 

toma forma y cobra vida.

Fotografías, eslóganes, promesas,

acusaciones, denuncias, falsas noticias. 

 

Las instituciones del Estado,

sobre todo, aquellas que deben velar,

por la democracia en su totalidad,

siembran dudas,

al permitir participar, 

a una serie de actores políticos,

con nulas e inexistentes

cualidades éticas y morales.

 

Aquellos que representan,

a los desgobiernos y a los tiempos

de los más oscuros momentos,

de la historia de la patria,

se autoproclaman salvadores

profundos defensores,

de la mentira, la mafia y la delincuencia,

que atracó, no sólo los fondos públicos,

sino las instituciones del Estado.

 

Hoy, se promocionan como candidatos,

algunos que representan,

a las mafias de la corrupción,

de la delincuencia y de la putrefacción.

 

Los que representan

a la corrupción,

que se llevó el dinero a manos llenas,

que inauguró obras con sobreprecios,

que aún no devuelven lo robado,

recibirán dinero del estado,

para hacer su campaña

para promocionar su discurso

de odio, miedo y desinformación.

 

¿Todos sabremos,

que el dinero de campaña,

se toma del presupuesto

general del Estado? 

 

¿Quién le dijo al candidato,

que representa al mayor grupo

de delincuencia internacional organizada,

que es el salvador de la patria?

 

¿Esta nueva campaña,

es olvidar el pasado

y entregar nuevamente el poder,

a quienes han abusado de él

y sigue abusando por doquier?

 

¿Quién juzgará a los jueces electorales,

que han permitido participar,

a grupos políticos de condición

y de actuación irregular?

 

¿Cómo desnudar,

la mentira en el discurso,

del candidato de turno,

que dice que, para mejorar,

hay que tomarse por asalto,

las leyes, los tribunales

y las instituciones del estado,

perseguir y encarcelar

a los que se han atrevido denunciar,

enjuiciar y sancionar a los pocos corrutos,

que quedaron en el país,

pues los demás escaparon?

 

¿Cómo sumar,

para reconstruir el país?

¿Cómo evitar

que el narcisismo político,

multiplique candidatos,

disminuya expectativas, 

y limite las opciones

que tiene el país,

para retomar el rumbo?

 

¿Es posible,

que, con nuestro voto,

podamos elegir,

a quienes, de verdad,

representen valores fundamentales

para la democracia: honestidad

y sentido común?

 

Allí están, 

las aves de rapiña, 

disfrazadas de candidatos,

esperando, que no pensemos,

que no reflexionemos,

que caigamos en su mentira,

que, mil veces repetida,

se la ve como una (supuesta) verdad.

 

Creo que hay muchas preguntas,

que nos permitirán llegar, ojalá,

a un análisis sincero, por el bien de la patria


jueves, 3 de diciembre de 2020

Violencia, mala costumbre


Nos acostumbramos a  la violencia , y esto no es bueno para nuestra sociedad.

Una población insensible es una población peligrosa

Isaac Asimov


Parte esencial 

de  la cultura popular,

son las costumbres.

Somos, una especie

de suma de ellas.

Es más,

son parte de nuestro orgullo,

de nuestra historia,

de nuestra memoria.


Las costumbres 

nos hacen rememorar

de dónde venimos.

Las costumbres

nos conectan

con nuestros antepasados,

con nuestras raíces,

o, al menos,

con una parte de ellas.


Las costumbres,

nos marcan.

Reaccionamos muchas veces

por lo que ellas hacen

en nuestro carácter.


No sé,

si reparamos

en sí, son buenas 

o, malas.

No sé,

si las podemos

clasificar así.


Allí están,

y son parte

de lo que somos y hacemos.


Por costumbre,

abrimos las puertas al visitante.

Por costumbre cantamos

y reímos cuando nos reunimos.

Por costumbre rezamos,

oramos y nos encomendamos

a las figuras que nuestra fe.


Por costumbre comemos,

festejamos y lloramos,

en ciertas fechas,

en ciertos momentos,

más allá de las coyunturas,

y de los apegos.


Por costumbre, también,

creemos que ciertos comportamientos,

no podrán cambiar:

que los políticos roban,

así hagan obra.

Que no importa la mentira,

porque podría ser piadosa.


Y por costumbre,

los que están en el poder,

se encargan de gastar,

todo el dinero que tienen,

y que tendrán,

en todo...

menos en lo que deben.


Creo que vivimos un tiempo,

en el que los mandatarios,

nunca llegaron a liderar nada.

Solamente pagan,

la cuenta de la agencia

que los mantiene con vigencia

en las redes sociales.


Vivimos el tiempo,

de la mala forma,

de la mala costumbre de hacer

política y servicio público:

sembrando la duda,

sembrando la discordia,

falseando los datos,

y tomándose el estado, por asalto.


Mientras los sigamos eligiendo,

entrevistando, dando voz

y haciendo caso,

esa gente, será siempre...

nuestra mala costumbre.


jueves, 26 de noviembre de 2020

Las pasiones


Las pasiones son como los vientos,

que son necesarios para dar movimiento a todo,

aunque a menudo sean causa de huracanes

Bernard Le Bouvier de Fontenelle

 

En estos días,

por razones varias,

las pasiones

han sido más visibles.

Se han expresado sin límites.


Y me pongo a pensar en ellas,

y me encuentro que tienen

muchos usos y muchos colores.


Las pasiones 

nos pueden llevar 

a una vida de entrega

por el bienestar de los demás.


Las pasiones 

nos pueden animar

a vivir una vida plena,

una vida sincera

una vida sencilla

y no por ello

una vida aburrida.


Las pasiones

pueden despertar en nosotros

la ilusión y el trabajo

por nuevos momentos

por nuevas ideas

por nuevos retos,

por nuevos proyectos

por nuevos desafíos.


Las pasiones

nos llevan a enamorarnos

de personas y momentos,

de ciudades, deportes,

hábitos, artes y colores. 


Las pasiones...

las pasiones también,

pueden llevarnos a otros puertos.

A lugares extraños,

a sentimientos extremos,

a odios, resentimientos,

violencias, daños y desenfrenos.


Las pasiones ciegan,

y ciegos nos guían

por el camino del sometimiento,

de la ignorancia, el miedo y la barbarie.


Las pasiones,

cuando se conjugan

con el poder total,

secan el corazón, el alma

y envenenan la razón.


Son un algo complejo,

hermosas como el viento

que hace navegar al velero.

Terribles como el huracán,

que acaba todo en un momento.

Inspiradoras como los frutos

que nacen de nuestras raíces.

Mortíferas como veneno 

que mata todo, lo que a su paso toca.


Allí están las pasiones,

para hacernos felices

o para mortificar nuestra vida.

Para hacernos seres humanos

o para hacernos humanos

que se mueven sin una vida. 


miércoles, 25 de noviembre de 2020

No te irás (al hijo que adelantó su viaje, Alfredo Vaca Díaz)

 Dime que no te irás, jamás.

Dime que así sucederá.

dime que mis noches y días,

contarán siempre con tu compañía.


Dime que estaremos juntos,

incluso en la eternidad.


Dime, porque quiero

convencerme de ello.

no quiero perder la fe,

de saberte junto a mi,

a pesar de que tu cuerpo,

ya no está a mi lado.


Dime que no te irás,

que estarás siempre

en mis momentos de soledad,

En los días de sol,

o cuando la lluvia moje el camino.


Dime que estarás,

cuanto te llame para conversar,

para conversarte desde el corazón.


No puedo negar,

que contigo se fue

una parte de mi vida.

Y por eso sé

que vivo en ti,

como tu en mi...

así, nunca te irás.




Amar

 Amar,

así de simple,

así de complejo,

así de corto,

así de profundo...

así de eterno.