sábado, 9 de mayo de 2020

Después del día cincuenta y tres

En términos generales,
observen la mesura,
primer enemigo de la peste
y regla natural de la humanidad
Albert Camus

Necesitamos mesura,
una de las artes perdidas.
La nueva normalidad,
necesita de ella.
Los tiempos de peste
se controlan gracias a ella.

Entre los hábitos,
los nuevos hábitos,
para construir cultura de paz
y una nueva normalidad,
se encuentra la mesura.

Moderación, compostura,
cortesía, respeto,
son los elementos constitutivos 
de la mesura.

Que ella nos acompañe,
que ella nos adorne.
Sin mesura en estos tiempos,
cualquier extremo es válido,
o el fin justifica los medios,
o es inminente el ojo por ojo

La mesura nos devuelve humanidad,
dignidad y equilibrio. 

viernes, 8 de mayo de 2020

Después del día cincuenta y dos

La ocasión
hace al ladrón
Refrán

En la pasada normalidad,
normalizamos el robo
y la corrupción,
en todos los niveles
en todos los estratos.

Parecía que, ante el dolor
de todos los humanos,
habría algo de sensibilidad,
habría algo más de honestidad.

Los datos son tristes:
quien ha tenido oportunidad
de robar, lucrar, abusar
y aprovecharse de la situación,
lo ha hecho,
sin rubor, sin compasión.

La balanza,
algo se inclina,
cuando el contrapeso,
son los ciudadanos
entregando la vida,
día a día
por servir a sus iguales. 


Sobre el buen gobierno

¿Cuál es la esencia del un buen gobierno?
No resolver con precipitación 
y no buscar el propio provecho
Analectas, Confucio 

El ejercicio del poder,
plantea múltiples retos,
para los que se supone
están preparados
quienes piden la oportunidad
de poder gobernar.

En tiempos de bonanza,
podría resultar más fácil
parecer un buen gobernante.
Cuando hay mucho dinero,
se compra mucha publicidad,
se pagan muchas propuestas de obras,
y se compran varios cientos
de conciencias sin honra. 

En tiempo complejos,
el arte de gobernar,
exige estar a la altura
de todos los hechos.
Exige dejar de lado
las pugnas y los entuertos.

En tiempos complejos,
el arte de gobernar,
requiere que los gobernantes,
acepten sus limitaciones,
y convoquen a los ciudadanos
a sumar esfuerzos
para salir adelante.

En tiempos complejos,
el arte de gobernar,
impone la obligación
de defender la dignidad
de los más indefensos.

En tiempos complejos,
el arte de gobernar,
no puede permitir
dar golpes sin cesar
a los que producen,
a los que generan empleo,
a los que con honestidad
y solidaridad
hacen circular al dinero.

En tiempos complejos,
el arte de gobernar,
debe, no solo vestirse,
sino también actuar
con la ética, moral
y honestidad del buen gobierno.

En tiempos complejos,
el arte de gobernar,
no puede improvisar,
ni dilapidar fondos
que le pertenecen a los ciudadanos.

En tiempos complejos,
el arte de gobernar,
debe aprender el hecho 
de que el gobierno,
no son solamente los gobernantes.
es también los ciudadanos,
e quienes se juró servir
con la verdad por delante.

Los tiempos complejos,
son la prueba para demostrar
que el arte de gobernar,
en tiempos de bonanza,
apoyará y defenderá,
a las instituciones que son
el sustento y el pilar
de cualquier nación: 
justicia, salud, trabajo
protección, proyección  
y educación.

jueves, 7 de mayo de 2020

Después del día cincuenta y uno

Las raíces bajo la tierra
no piden recompensa por hacer 
que las ramas den frutos
Rabindranath Tagore
Los actos de bondad,
requieren de la prudencia,
de quien da, para quien recibe.

Si aprendemos a dar,
a entregar parte de la vida,
para que vivan los demás,
aquello no será otra cosa que,
una forma de vivir,
de vivir en paz.

Con ese ejemplo,
educamos en silencio,
pero tallando en el corazón,
de los seres humanos,
que el necesitarnos,
no hace más que decirnos
que, o somos un todo,
o no somos nada.

miércoles, 6 de mayo de 2020

Después del día cincuenta

No veo la miseria que hay,
sino la belleza  que aún queda
Anne Frank
A pesar de la miseria,
la belleza puede más,
y nos debe acompañar siempre,
para hacerle frente
a los actos miserables,
que buscan y pretenden,
manipular en tiempos vulnerables.

Mirar la belleza,
es poder contrastar
la pureza, de la miseria.
Solamente en corazones apagados,
tristes, sombríos y enfermos,
caben actos y manifestaciones de miseria.

Que la belleza,
adorne siempre,
lo que pensamos, hacemos,
o dejamos de hacer,
por nosotros 
y por nuestro prójimo.