jueves, 2 de agosto de 2012

Ciudad solidaria

La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo.
Eduardo Galeano

Los lojanos,
han viajado y viajan por el mundo,
han salido a buscar nuevos rumbos.
Lo han hecho siempre,
han fundado "nuevas Lojas",
han hecho Patria,
han hecho amigos,
han marcado rumbos
culturales, políticos y humanísticos.
Han sido recibidos con los brazos abiertos,
casi siempre,
quizá hayan habido casos que no,
pero los lojanos, son ciudadanos del mundo.

Han sabido llevar y traer cultura,
han sabido llevar y traer,
la pequeñita ciudad en el corazón,
la tradición, la historia, la sazón.

También han sido solidarios
con la gente que ha llegado,
que han sido acogidos como propios,
que se han hecho lojanos
con el paso de los años.

Una ciudad solidaria,
una ciudad amable,
que se reconoce en su gente
por los que vienen de fuera,
que nos dicen,
que nos reconocen
como buenos anfitriones.

¿Por qué estas reflexiones?,
porque leo y miro asombrado,
el trato que hemos dado,
a comerciantes, formales e informales,
que traen su mercadería
a vender en la ciudad.

Nos hemos olvidado,
de nuestra condición de seres humanos,
con el derecho a establecernos
en cualquier lugar y poder desarrollar
un trabajo honesto y ajustado a la ley.

Si los comerciantes informales o formales,
deben cumplir las formalidades del caso,
que lo hagan de inmediato,
pero que no sean perseguidos y acosados,
tratados como invasores,
o como delincuentes comunes.
Eso no habla bien de esta tierra solidaria,
ni de su gente, peor aún de su historia.

La ciudad solidaria,
debe ser también
una ciudad que trabaja,
que acoge,
que busca las mejores condiciones
para sus habitantes y sus gentes.
Una ciudad solidaria,
entiende que la gente,
viaja, se mueve,
porque necesita trabajar,
porque necesitar generar,
progreso para la familia,
para la ciudad,
para el país.

La ciudad solidaria,
debe pedir, debe exigir,
debe controlar,
que las mercaderías que se venden y ofrecen,
sean de calidad,
que no se especule con los precios,
que haya equlibrio en el costo beneficio,
y que el consumidor no sea estafado.

Reflexionemos,
no actuemos de manera violenta,
no contribuyamos a que la violencia,
sea el lenguaje ciudadano,
recordemos que cuando somos extraños
en tierras lejanas,
queremos y pedimos solidaridad.
Hagamos lo mismo
con los que llegan a nuestras tierras,
exigiéndoles o pidiéndoles
que cumplan sus obligaciones
para con las personas y para con la ley.

La ciudad solidaria,
la ciudad de la cultura,
la ciudad de la música,
la ciudad que se construye
con el esfuerzo de todos,
con el trabajo de los ciudadanos.
De unos ciudadanos responsables,
de unos ciudadanos que entienden,
que el ejercicio de la ciudadanía
no es de las autoridades o la ley,
solamente,
sino de los ciudadanos en general,
corresponsables de lo que en la ciudad pasa,
o deja de pasar.

Solidaridad y noviolencia activa,
porque Loja es más.

jueves, 26 de julio de 2012

La ciudad: un debate sin violencia


Una ciudad se hace un mundo cuando uno ama a uno de sus habitantes.
Lawrence Durrell


Las preocupaciones por la ciudad,
las propuestas, las protestas,
las ideas, los deseos,
los problemas, la indignación,
están ahí,
a la orden del día.
Los dedos que acusan,
las bocas que proponen,
los burócratas que se defienden,
los ciudadanos que asienten,
la ciudad que se pierde,
en el laberinto,
de un debate infinito,
que carece de acción y concertación.

Lo peligroso:
que el debate se torne violento,
que en la discusión,
la amenaza,
el insulto,
el rumor,
el acoso,
los golpes,
la represión,
y la coacción,
sean los elementos
que rodeen
un diálogo de sordos.

El momento:
de acusadores y acusados,
debe dar paso,
al momento del diálogo,
donde se escuchen
las voces de todos,
donde la silla deje de estar vacía,
y la ocupen los ciudadanos.
Donde los mandantes del voto popular,
dejen de poner excusas,
y se pongan a trabajar
todos juntos,
por la ciudad.

Si perdemos la oportunidad
de poder dialogar,
daremos paso
a la violencia sin par,
donde la amenaza,
el insulto y el golpe,
serán el alimento de las voces
y las actuaciones ciudadanas,
dejando a la ciudad de lado,
dejando solos a los ciudadanos.

Discutir por la ciudad,
proponer por la ciudad,
trabajar por la ciudad,
escuchar por la ciudad,
ceder por la ciudad,
consensuar por la ciudad.
Y cuando decimos la ciudad,
incluimos a sus ciudadanos,
a su entorno natural,
al comercio,
a su historia,
a su trayectoria nacional,
a su presente y su futuro,
a los nuevos retos,
a los nuevos sueños,
donde grandes y pequeños,
caminan de la mano
porque son parte de la ciudad.

Loja es más,
debe ser más,
y en esa diversidad
es donde fluyen las ideas,
las propuestas y el sentido
donde esta ciudad del olvido,
debe recuperar su amor propio,
y dejar de caminar sin sentido,
y caminar hacia el lugar
al que sus ciudadanos anhelan llegar.

Un debate si,
un diálogo siempre,
una discusión saludable,
pero noviolenta,
sin violencia,
sin recurrir,
a las estrategias,
de una política deshonesta
que busca descalificar
a los que proponen y protestan.

La ciudad nos necesita,
no la dejemos sola,
no dejemos pasar
una nueva oportunidad,
para hacer de la ciudad,
la tierra mas linda de la tierra.

jueves, 19 de julio de 2012

Estrella

Como quisiera
ser esa estrella,
que a lo lejos brilla,
que a lo lejos calla.

La lejanía...
parece ser el destino.
Destino cruel,
tallado por mi mano,
que de a poco me lleva,
al túnel del olvidado,

Ya no más silencio


"La democracia no es el silencio, es la claridad con que se exponen los problemas y la existencia de medios para resolverlos."
Enrique Múgica Herzog

Escucho voces,
son de quejas, de protesta,
de molestia, de reclamo,
por la ciudad y su estado.
No está mal,
porque el ciudadano,
debe saber expresar,
debe saber opinar
de su ciudad y su contexto,
y el político debe saber escuchar,
debe saber interpretar
lo que se le pide,
lo que prometió en campaña,
lo que no ha hecho,
lo que le falta por hacer.

Pero esas voces,
no son solamente,
de quejas y reclamos,
también son de reflexión
sobre la ciudad y su estado,
sobre el deber de una clase política,
sobre el deber de un verdadero ciudadano.

¿Por qué solo la clase política,
los que están en el poder,
deben o pueden resolver
lo que se debe hacer con la ciudad?,
porque así lo hemos permitido,
porque así lo hemos dejado.
Es momento de participar,
de hacerlo con responsabilidad,
no por el poder,
no por unas monedas
que compran un silencio cómplice.

Ya no más silencio,
ya no más callar,
ya no más temer participar,
no se puede vivir
de una tradición
que de a poco muere
y que casi solamente vive
en las crónicas que repetimos
sin creernos
que la ciudad hoy sea
lo que solemos llamar:
capital musical,
capital cultural,
refugio de vida silvestre…
la tierra mas linda de la tierra.

Es verdad que la historia
es un elemento importante,
para mantener la identidad,
pero es verdad también,
que esa identidad,
que esa ciudadanía responsable,
que ese saber opinar,
que ese compromiso con la ciudad
construye también una identidad.

Ya no más silencio,
porque necesitamos recuperar
en todo momento y lugar
nuestra verdadera identidad,
que nos permita confiar y soñar
en tiempos mejores
pero para todos,
no para unos cuantos vividores.

Ya no más silencio,
y que ello no se asuma,
como un intento por desestabilizar
al poder de la ciudad,
nada más lejano.
Ya no más silencio,
para despertar los corazones,
para iluminar la esperanza,
para escribir y vivir
la historia de esta tierra,
que en la mañana nos ve nacer
y en la noche nos brinda descanso.

Ya no más silencio,
que las voces se levanten,
que las voces opinen,
que las voces construyan,
que las voces unan,
que las voces canten juntas,
una canción incluyente,
una melodía para todos.

Ya no más silencio,
que las palabras,
que las propuestas,
que las ideas,
que las acciones por la ciudad
fluyan como corre el agua,
de los dos juguetones riachuelos.

lunes, 16 de julio de 2012

#LojaEsMas: pensar, hablar y trabajar por la ciudad

Descubro con interés y alegría, la iniciativa #LojaEsMas. Descubro un espacio nuevo, diferente... una oportunidad. Dice el adagio popular que mientras hay tiempo existe la oportunidad, pero cuando hay oportunidad ya no queda más tiempo. Entonces creo que es tiempo de oportunidades, de que los ciudadanos asumamos el rol que la ciudad espera: pensadores, constructores, promotores, críticos, analistas, en fin, un verdadero ejercicio ciudadano, que deja de lado la cómoda posición de espectador y asume la de actor. Es bueno e importante recordar siempre la tradición de Loja: cuna de escritores, músicos y artistas. Capital cultural y musical. Es bueno también analizar cuánto de eso somos, y cuánto falta para que de verdad lo seamos. La ciudad necesita de mentes y corazones capaces de conciliar y consensuar posturas por el beneficio común, solo así Loja será más. La tierra mas linda de la tierra, la tierra de las oportunidades. Y en medio de todo ello, la amalgama que une todo esto son las res sociales como instrumento, como medio, para trabajar y exigir trabajo. Que cuando la oportunidad llegue y no haya más tiempo: Loja sea más. Es cuanto.