Los valores no son simplemente palabras, los valores son por lo que vivimos. Son las causas por las que defendemos y por lo que lucha la gente
John Kerry
La noviolencia,
ha sido la propuesta adecuada
y la respuesta a la violencia.
El “ojo por ojo”,
nos dejará ciegos,
por tanto el reto será,
reconocer la violencia
y enfrentarla con contrapesos
cuya característica sean
de inspiración noviolenta.
Siguiendo esta lógica,
en estos tiempos violentos,
donde peligra la vigencia de
la cultura de la legalidad
el respeto a la persona
y a la dignidad humana,
necesitamos reconocer,
restaurar y fortalecer,
valores, conceptos,
preceptos y prácticas
que permitan sostener
a la persona y su dignidad,
a la sociedad y su capacidad
de convivir en la diversidad.
Uno de esos valores,
es la consideración.
Amar es considerar,
decía alguien,
y lleva tanta razón,
pues considerar,
como valor moral y ético,
comporta un natural reconocimiento
a la dignidad de la persona,
de forma automática.
Considerar,
es también la capacidad de evaluar,
el impacto de nuestras palabras
y de nuestras acciones.
Considerar,
es también,
la capacidad de conmovernos
ante la situación de los demás
y actuar para aliviar un pesar
o celebrar una alegría.
No podemos pasar por la vida,
sin mirar y sin actuar,
pues eso es violencia.
Considerar es
una suma de pequeños gestos
que suavizan la convivencia.
La presencia de una ayuda,
por supuesto, desinteresada,
cuando se detecta una necesidad.
Considerar es,
aprender a valorar los límites de los demás.
Nos necesitamos considerados,
necesitamos rescatar,
restaurar, comprender
y promover este valor fundamental,
la consideración,
porque es en sí,
una suma de valores,
y una manifestación noviolenta,
del rescate de una humanidad
que puede demostrar
que es capaz de convivir
sin necesidad de las violencias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario