miércoles, 31 de diciembre de 2025

D.31.1.25.

Que la soledad,

no sea desamparo.

Que la soledad,

no sea desapego.

Que la soledad sea,

un encuentro personal,

donde nos perdemos el miedo,

donde no tenemos final.

D.31.25. (Lo nuevo...)

El perdón dice que tienes otra oportunidad de comenzar de nuevo

Desmond Tutu

Lo nuevo empieza,

cuando entiendes

lo necesario y fundamental

que es aprender a mirar

aquello que ha sido,

hasta ahora,

imperceptible a tus ojos.


Lo nuevo empieza,

cuando empiezas por ti,

cada día por ti,

y te regalas tiempo,

perdón, amor, oportunidad,

esfuerzo, hábito y constancia.


Lo nuevo, está en ti.


domingo, 28 de diciembre de 2025

D.28.25.

Pureza, sencillez, ingenuidad,

ingredientes de la inocencia.

De aquel valor que no hace daño,

que no hace mal,

que nos recuerda que mientras exista,

habrán referentes de humanidad.


sábado, 27 de diciembre de 2025

D.27.25.

Hay momentos 

que son como aguaceros,

diluvios o terremotos.

Momentos donde de pronto,

el suelo se abre y caes,

sin parar, sin pensar,

sin saber qué hacer.

viernes, 26 de diciembre de 2025

D.26.25.

Resistencia, 

para no sucumbir ante la adversidad.

Renovación,

para cargar lo necesario,

lo que nos hace bien.

Esperanza,

para no bajar los brazos,

ni en el peor de los momentos.

Los regalos


El regalo de la felicidad

pertenece a quien lo desenvuelve 

Anónimo

¿Pediste,

deseaste, quisiste

algún regalo?

¿Llegó en la forma,

en el tono, en el tamaño soñado?

¿Es algo material

o algo espiritual?

¿Es una sorpresa,

un deseo, un compromiso,

una obligación?


Los regalos llegan,

o no.

Cuando llegan,

pueden cumplir,

o no,

lo que de ellos esperábamos.

Pueden hacernos felices,

o hacernos desear otros,

más regalos.


Los regalos,

cuando no llegan,

se transforman 

en frustraste sensación,

de vacío y decepción.


Hay algunos regalos,

unos, por decirlo de alguna manera,

ocultos, discretos,

y a la vez

tan profundos y completos,

que pueden llenar la vida,

de tal forma y sentido,

que descubrirás

lo sencillamente complejo

que es su contenido.


Son regalos,

que suelen llegar,

en un formato de rompecabezas,

pues sus piezas y componentes,

deben ser descubiertos

para que puedan encajar

en cada persona,

en cada corazón.


Son regalos 

que te hacen,

o te haces,

que no tienen precio,

pues son 

de valor incalculable.


Son regalos 

con nombres raros

(para ser llamados regalos):

escucha, amor, paciencia,

comprensión, dignidad, paz,

tolerancia, hábito, buena fe,

disciplina, esfuerzo, prudencia,

respeto, amor propio, tiempo, 

pudor, inocencia, perseverancia,

perdón, olvido, reconciliación.

Hay muchos más,

Lo que pasa,

es que suelen pasar

un tanto desapercibidos,

porque están envueltos,

en una suerte de envoltura compleja,

llamada vida.


El reto:

aprender a identificarlos,

desenvolverlos y disfrutarlos.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Nativitas

Honraré la Navidad en mi corazón y 

procuraré conservarla durante todo el año

Charles Dickens


Nacemos,

una y otra vez,

a los sueños,

a las realidades,

a los anhelos,

 a las verdades.


Y nacemos,

con la esperanza,

de la bienaventuranza. 


Que esa esperanza,

a pesar de los pesares,

nos acompañe siempre

y también en las navidades. 


martes, 23 de diciembre de 2025

D.23.25.

Quizá la mayor riqueza sea,

disfrutar íntimamente 

de lo que te rodeas,

de quien te rodeas

y de lo que tienes,

más allá de las cantidades

y también...

de las (in) comodidades.

lunes, 22 de diciembre de 2025

D.22.25.

El mensaje y el mensajero,

siempre han estado.

Son los ojos y los oídos,

los que deben aprender a verlo

y a escucharlo.


sábado, 20 de diciembre de 2025

Hoy

Hoy no te regalo nada. 

Hoy te comparto 

un eterno espacio en mi corazón, 

pues ya moras en él. 


Que esta vida te permita el don 

de realizarte y realizar, 

de entregar y entregarte. 

Y, sobre todo, que no dejes 

de intentar buscar, 

eso que llamamos felicidad. 


D.20.25.

Para siempre,

es un cada día que inicia,

un atardecer que antecede,

al día cuando muere.

viernes, 19 de diciembre de 2025

D.19.25.

La vida es,

la suma de decisiones

(de hacer o no hacer).

¿Qué harás hoy? o...

¿qué dejarás de hacer?

Leer y leer, para comprender

La mayoría de las veces llegamos a los libros con la mente confusa y dividida, exigiendo a la ficción que sea verdad, a la poesía que sea falsa, a la biografía que sea aduladora, a la historia que refuerce nuestros propios prejuicios. Si pudiéramos desterrar todas esas ideas preconcebidas cuando leemos, sería un comienzo admirable

Virginia Woolf

Están allí,

en los estantes,

en las bibliotecas,

en las librerías,

esperando, como espera,

aquella persona,

para ser invitada a bailar,

mientras la música suena.



En el caso de los libros,

ellos esperan,

aquellas manos que los toman,

los abren y permiten ver

dentro de sus hojas,

lo que los ojos traducen,

lo que los dedos palpan:

palabras, ideas, historias,

protestas, cuentos,

comedias, tristezas,

alegrías, teorías, alegorías,

amenazas… esperanzas,

y tantas, y tantas cosas más.


Los libros encierran,

un mundo propio,

un propio sentido.

Desde que aparecieron

y se convirtieron 

en la posibilidad

de poder ampliar 

el conocimiento

y el desarrollo de los sentidos,

los libros han pasado

por diversos momentos,

en la historia de la humanidad.


Han sido prohibidos,

censurados, incautados,

quemados, olvidados,

despreciados, amados,

imitados y han llegado

a ser considerados

una especie de deidad.


Fuente y base de religiones,

filosofías, culturas, historias,

legados y testimonios,

sus páginas ofrecen lecturas,

que nos transportan

en el tiempo, en el espacio

en un viaje interior,

cuyo entorno

lo diseña y construye

nuestro propio ser.


Allí están,

 y seguirán estando,

esperando, esperándonos,

a ser escritos, a ser editados,

a ser leídos,

a no ser olvidados.


Porque la lectura,

nos seguirá cuidando,

evitando, 

el mal de la ignorancia,

el fanatismo y la mediocridad,

en la medida en que 

hacer hábito de ella

nos permita formar

una propia manera de pensar,

junto a una adecuada forma de criticar,

cuestionar e interpelar,

el mundo de las ideas,

que los libros guardan,

y que traerán.


No olvidemos,

leer, leer

para comprender (y comprendernos).



jueves, 18 de diciembre de 2025

D.18.25.

Si te escribo,

es porque al escribirte,

te descubro, siento y describo.

Si te escribo,

que sepas que no es

solamente con letras.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

D.17.25.

Que podamos cultivar,

entender y ejercer,

el derecho a deliberar,

a equivocarnos,

y no ser considerados

elementos de un algoritmo.

martes, 16 de diciembre de 2025

D.16.25.

Que el crecer,

no te signifique envejecer.

Que el crecer,

no te lleve a olvidar,

aquella necesidad de soñar,

de reir y de sentir,

la hermosura de la sencillez. 

domingo, 14 de diciembre de 2025

sábado, 13 de diciembre de 2025

viernes, 12 de diciembre de 2025

D.12.25.

El camino enciente

y apaga luces,

habilita o interrumpe vías.

En el camino,

hay sol y lluvia,

viento y calor,

piedras, obstáculos,

y espacios de descanso.

Y, a pesar de ello,

seguirá siendo el camino,

por donde irás más de una vez.



Más allá de la melancolía

Sigo vivo, sigo atento

y observando con el tiempo

esta extraña enfermedad inclasificada

que te afecta muy deprisa,

que te quita la sonrisa,

Cuyo síntoma es que ya

no importa nada

Fito Páez

No siempre,

las celebraciones,

las fechas especiales,

esta vorágine

por compartir la mesa,

intercambiar regalos 

y desear felicidad

por todos lados,

es algo que toque las puertas

de todos juntos, a la vez.


En medio de tantas caras,

incluso en medio 

de tantas sonrisas,

y de conversaciones triviales,

se encuentran aquellos

cuyo grado de melancolía

supera los límites

de lo que podríamos llamar

salud mental.


Aquellos,

en cuyo corazón

habita un desesperanzado vacío.

Aquellos,

que decidieron eliminar 

de su vocabulario 

la palabra futuro.

Aquellos,

que conviven 

con un cansancio creciente

y un insomnio presente.

Aquellos,

que perdieron la fuerza,

para ser lo que fueron

y lo que soñaron ser.

Aquellos que sienten,

que ya pasó el tren,

y que se quedaron varados

en una estación 

a la espera de la nada,

acompañados de la tristeza

y de una eterna indecisión.

Aquellos que viven

la dolorosa realidad de la depresión.

Aquellos que traspasaron

los límites de la melancolía.


Y, no todos aquellos,

saben lo que en realidad les pasa,

ni ellos, ni los que los acompañan.


Por ello,

quizá debamos estar atentos,

a estos hechos,

pues podrían estar

más cerca de lo que creemos.


Si vives,

más allá de la melancolía,

o sabes de alguien

que habite allí,

busca ayuda,

ofrece ayuda,

pues todos la necesitamos.